martes, 13 de abril de 2010

¿No lo sabías?

Un hombre enfermo se dirigió a su médico, mientras se preparaba para dejar el consultorio y le dijo: "Doctor, tengo miedo de morir. Dígame, ¿qué hay del otro lado?"

Muy quedamente, el médico le contestó: "No lo sé"

"¿Usted no sabe? Usted, un cristiano, ¿no sabe lo que hay del otro lado?"




El médico tenía su mano en la manija de la puerta; del otro lado se oyó un ruido de rasguños y lloriqueo y, al abrir la puerta, un perro entró apresuradamente en el cuarto y le saltó encima con una evidente manifestación de alegría.

Vollteándose al paciente, el médico dijo: "¿Observó a mi perro? Nunca había estado en este cuarto antes. Él no sabía lo que había aquí dentro. No sabía nada más que su amo estaba aquí y, cuando se abrió la puerta, dio un salto hacia adentro sin temor alguno. Conozco muy poco de lo que hay del otro lado de la muerte, pero sé una cosa... sé que mi Señor está allí y eso es suficiente"





Ricardo Hinestroza

2 comentarios:

El Drac dijo...

Uuuuuauuu!!! ¡¡QUÉ HERMOSO!! Qué perfecto ejemplo para dar a conocer la existencia de Dios, quisiera abrazarte muy fuerte, desde hoy voy a utilizar tu relato porque yo también creo en Dios y MUCHO y no sabía cómo ayudar a mis hermanos. Un gran abrazo

M@bel_es_ Azul dijo...

EL Drac: Utiliza lo que quieras, todo aquí está disponible!
Otro abrazo!

martes, 13 de abril de 2010

¿No lo sabías?

Un hombre enfermo se dirigió a su médico, mientras se preparaba para dejar el consultorio y le dijo: "Doctor, tengo miedo de morir. Dígame, ¿qué hay del otro lado?"

Muy quedamente, el médico le contestó: "No lo sé"

"¿Usted no sabe? Usted, un cristiano, ¿no sabe lo que hay del otro lado?"




El médico tenía su mano en la manija de la puerta; del otro lado se oyó un ruido de rasguños y lloriqueo y, al abrir la puerta, un perro entró apresuradamente en el cuarto y le saltó encima con una evidente manifestación de alegría.

Vollteándose al paciente, el médico dijo: "¿Observó a mi perro? Nunca había estado en este cuarto antes. Él no sabía lo que había aquí dentro. No sabía nada más que su amo estaba aquí y, cuando se abrió la puerta, dio un salto hacia adentro sin temor alguno. Conozco muy poco de lo que hay del otro lado de la muerte, pero sé una cosa... sé que mi Señor está allí y eso es suficiente"





Ricardo Hinestroza

2 comentarios:

El Drac dijo...

Uuuuuauuu!!! ¡¡QUÉ HERMOSO!! Qué perfecto ejemplo para dar a conocer la existencia de Dios, quisiera abrazarte muy fuerte, desde hoy voy a utilizar tu relato porque yo también creo en Dios y MUCHO y no sabía cómo ayudar a mis hermanos. Un gran abrazo

M@bel_es_ Azul dijo...

EL Drac: Utiliza lo que quieras, todo aquí está disponible!
Otro abrazo!