
Era tan, tan, tan pero tan delgada... ¡que cuando tomaba sopa se le calentaba la ropa!
Era tan gordo, tan gordo que cuando se caía de la cama se caía por los dos lados.


Era tan pequeñita, tan pequeñita que no le cabía la menor duda.
Era tan pequeña, tan pequeña que en vez de dar a luz daba chispitas.

Era tan feo, tan feo que cuando jugaba a las escondidas nadie lo buscaba.
Y bueno... es lo que hay!!!