Thomas Edison concibió el fonógrafo el 18 de julio de 1877 para grabar mensajes telefónicos, usando papel encerado en su primera prueba. En las primeras versiones en producción, las grabaciones se realizaban sobre la superficie exterior de una tira de papel de estaño enrollada alrededor de un cilindro giratorio de metal. En la década de 1880 se empezaron a producir en masa los cilindros de cera. Estos contenían las grabaciones de sonido en surcos sobre el exterior de unos cilindros huecos de cera ligeramente blanda.
