¡La manera en que nos comportamos con los demás demuestra cuánto espiritualidad tenemos!

* Una palabra irresponsable: puede encender discordias.
* Una palabra cruel: puede arruinar una vida.
* Una palabra de resentimiento: puede causar odio.
* Una palabra brutal: puede herir o matar.
* Una palabra amable: puede suavizar las cosas.
* Una palabra alegre: puede iluminar el día.
* Una palabra oportuna: puede aliviar la carga.
* Una palabra de amor: puede curar y dar felicidad.
En tu corazón y en tu boca está el poder para edificar o destruir una vida.
Sea cuál sea la opción que elijas serás el responsable de ella.