En diez años, el número de personas que abusan del alcohol aumentó un 19 por ciento y ya suman 2.500.000. Disminuyó la edad de comienzo. Y también las mujeres y los ancianos beben más que antes.

La "graduación alcohólica" de los argentinos se viene elevando peligrosamente. En los últimos diez años, el número de personas que abusan del alcohol en distintos grados aumentó un 19 por ciento. Según informes oficiales, hay 2,5 millones de argentinos que beben en exceso.

¿Por qué la gente toma más? Una explicación estadística es que aumentó la población. Sin embargo, los estudios indican un dato fundamental: bajó la edad de comienzo, y ahora los chicos de 12 años toman cerveza.
Además, se detectó más consumo de alcohol en mayores de 65 años. Los expertos llaman la "bebida silenciosa" a esa alcoholización tardía que se da puertas adentro del hogar y que llega con la frustración y el abandono social. En todos los casos, coinciden, este hábito es síntoma de "un gran malestar social"."Un problema grave es que los jóvenes combinan el alcohol con drogas y los adultos, con ansiolíticos", remarcó el doctor Eduardo Kalina, titular de Neurobiología y Farmacoterapéutica de Adicciones de la Universidad del Salvador.

Kalina agregó que las mujeres tienen menos tolerancia biológica al alcohol (poseen menor concentración de grasas) y, si están embarazadas, la bebida puede perjudicar seriamente al feto.
Del total de personas que beben en exceso en el país, 175 mil son tomadores compulsivos y 125 mil, alcohólicos dependientes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al alcoholismo una enfermedad, que se define por "la pérdida de libertad del individuo frente al alcohol, por el quiebre de las relaciones personales y por la vulnerabilidad circunstancial frente a situaciones de peligro".

Agregó Kalina, es peligrosa la asociación que se suele hacer entre la cerveza y la diversión y la amistad". Es decir, esa idea de que bebiendo se logra alcanzar alguna meta.Los expertos marcaron la importancia de la detección precoz del problema para poner un freno a tiempo.
Las herramientas con las que se cuenta van desde psicoterapias y programas específicos de tratamiento hasta una nueva medicación, como la droga acamprosato que, dicen, ayuda a los pacientes a mantenerse abstemios después del tratamiento de desintoxicación. también, agregaron, desmitificar el acto de beber -un acto cultural milenario- como una forma de demostrar "lo vivo que soy", especialmente en los consumidores más jóvenes.
Datos para tener en cuenta y reaccionar. Aun estamos a tiempo, de detenernos y de no incentivar, como juego, a que los niños beban alcohol.
.