
Con gran rapidez, la tarde llegó a su final. Los amigos se despidieron; los miembros de la familia llevaron consigo recuerdos y se retiraron. Ya en la noche, uno de los nietos preguntó: "Abuelita, ¿cuál es el secreto para estar felizmente casados por cincuenta años?" Sin vacilar, su abuela respondió: "Siempre estamos dispuestos a conversar de cualquier asunto".
Investigaciones recientes apoyan esa conclusión. Un estudio realizado, entre parejas con más de veinte años de matrimonio, reveló que lo único que tenían en común era que charlaban a diario. Quizás desde que descubrieron cómo comunicarse se dispusieron a hablar de sus diferencias a la llegada de períodos difíciles.
Tomado del libro: Amanecer con Dios