
Pueden caminar sobre las flores sin dañarlas, pueden perfumarse con ellas cuántas veces deseen
Traen alegría al día. Aún el pensador más ilustre se admira de su simplicidad y belleza. El hosco y el ogro la menosprecia, simplemente porque no entiende, no sabe admirar la belleza.


Los niños, en su curiosidad, intentan atraparlas, al lograrlo, es sorprendente ver sus expresiones de admiración.
Los adultos buscamos la respuesta científica que explique su orígen.
Los mayores, vuelven a sonreir y a deleitarse cuando ven una.
Que siempre tengas un rincón en tu corazón preparado para simplemente dejarte sorprender y poder admirar!!