LECCIONES DE LAS GRANDES EMPRESAS
Un cuervo estaba sentado en un árbol, sin hacer nada en todo el día.
Un cuervo estaba sentado en un árbol, sin hacer nada en todo el día.

Un conejito lo vió y le preguntó:
“¿Puedo sentarme como tú sin hacer nada todo el día?”
El cuervo respondió: “Claro, ¿Por qué no?”
Así que el conejito se sentó en el suelo, bajo el árbol, y descansó.
De repente, apareció un zorro que saltó sobre el conejo… y se lo comió.
Moraleja de esta historia:
Para pasarte el día sentado, sin hacer absolutamente nada,
debes estar sentado … muy, muy arriba.
3 comentarios:
Ayyy¡¡,que terrible lecciòn Mabel¡¡parece hecha por los poderosos de turno¡
exelente madam exelente
Lidia: sin dudas!!!! Jaaaaaaaa
Bac: de nada!
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