domingo, 6 de marzo de 2011

Domingo día de reflexión

La gente más feliz no es la que tiene las mejores cosas,
La gente más feliz es la que aprovecha al máximo lo que tiene.

Los tiempos han cambiado sin duda y aquellos que se resitan al cambio quedarán en el camino.
¿Cómo lograr el equilibrio necesario para no quedar desestabilizado emocional e intelectualmente?
En una era donde los medios de comunicación ocupan el primer lugar, donde el cosumismo está a la orden del día, donde la apariencia exterior lo es casi todo...¿sobreviven solo los fuertes? ¿O nadie?

Un simple ejercicio nos ayudaría a no entrar en la rueda de lo superfluo o vano.
Observá las cosas que tenés al rededor y pensá si las estás aprovechando al máximo.
Puede que tengas un libro que ya esté amarillento y nunca hayas leído, tal vez éste finde largo tengas un rato para comenzarlo.

A lo mejor tenés un juego de sillones impecables, a los que cuidás tanto que no te permitis recostarte en ellos para mirar un rato de tv. ¿No sería bueno, con cuidado claro, comenzar a vivirlos a pleno?

Una relación que se está enfriando, que existe pero que la distancia o el acostumbramiento han dejado en segundo plano, ¿no sería tiempo de reavivarla, de levantar el teléfono y hacer esa llamada?

A veces, creo, somos menos felices porque nos boicoteamos nosotros mismos.
Aprovechemos al máximo lo que tenemos, vivámoslo, disfrutémoslo.

Que tengas un maravilloso Domingo.



1 comentario:

Yaktub dijo...

uuh! te debe pasar algo parecido a lo que me pasa a mí con los dias domingos...qué hacer con ellos???buena pregunta, aunque no haya una solucion ni una salvacion, amen

domingo, 6 de marzo de 2011

Domingo día de reflexión

La gente más feliz no es la que tiene las mejores cosas,
La gente más feliz es la que aprovecha al máximo lo que tiene.

Los tiempos han cambiado sin duda y aquellos que se resitan al cambio quedarán en el camino.
¿Cómo lograr el equilibrio necesario para no quedar desestabilizado emocional e intelectualmente?
En una era donde los medios de comunicación ocupan el primer lugar, donde el cosumismo está a la orden del día, donde la apariencia exterior lo es casi todo...¿sobreviven solo los fuertes? ¿O nadie?

Un simple ejercicio nos ayudaría a no entrar en la rueda de lo superfluo o vano.
Observá las cosas que tenés al rededor y pensá si las estás aprovechando al máximo.
Puede que tengas un libro que ya esté amarillento y nunca hayas leído, tal vez éste finde largo tengas un rato para comenzarlo.

A lo mejor tenés un juego de sillones impecables, a los que cuidás tanto que no te permitis recostarte en ellos para mirar un rato de tv. ¿No sería bueno, con cuidado claro, comenzar a vivirlos a pleno?

Una relación que se está enfriando, que existe pero que la distancia o el acostumbramiento han dejado en segundo plano, ¿no sería tiempo de reavivarla, de levantar el teléfono y hacer esa llamada?

A veces, creo, somos menos felices porque nos boicoteamos nosotros mismos.
Aprovechemos al máximo lo que tenemos, vivámoslo, disfrutémoslo.

Que tengas un maravilloso Domingo.



1 comentario:

Yaktub dijo...

uuh! te debe pasar algo parecido a lo que me pasa a mí con los dias domingos...qué hacer con ellos???buena pregunta, aunque no haya una solucion ni una salvacion, amen