domingo, 3 de octubre de 2010

Domingo Día De Reflexión

A la edad de treinta y dos años a Doug McKnight se le diagnosticó esclerosis múltiple. Los dieciséis años siguientes le costaron su carrera, su movilidad y finalmente la vida.


Debido a la esclerosis múltiple no podía comer por sí mismo ni caminar; combatió la depresión y el temor.


A través de todo esto, nunca perdió el sentido de la gratitud. La evidencia de esto es su lista de oración. Los amigos de su congregación le pidieron que compilara una lista de sus peticiones para interceder por él. Su respuesta incluía dieciocho bendiciones por las que estaba agradecido, y seis preocupaciones por las cuales orar. Sus bendiciones superaban a sus necesidades por tres a una.


Doug McKnight había aprendido a estar contento.


Lo mismo ocurrió con la leprosa en la isla de Tobago. Un misionero de corto plazo la conoció en un viaje misionero.


En el día final, él conducía la adoración en una colonia de leprosos. Preguntó si alguien tenía una canción favorita.


Cuando hizo la pregunta, una mujer se volvió y dejó ver el rostro más desfigurado que se haya visto. No tenía orejas ni nariz. Los labios habían desaparecido. Pero levantó una mano sin dedos y preguntó: «¿Podemos cantar "Cuenta las riquezas que el Señor te da"?»


El misionero comenzó a cantar, pero no pudo terminar. Después alguien comentó: «Supongo que nunca podrá volver a cantar esa canción». «No» respondió, «la cantaré nuevamente, pero nunca de la forma en que lo hacía antes».

Lucado, M. (2001). Aligere su equipaje. Nashville: Caribe-Betania Editores.

¿Cuántas bendiciones, bienestar, bondades discfrutás cada día?
¿Sos agradecido por lo que tenés y aún por lo que no tenés?
¿Creés que lo que poseés te hace realmente feliz o sos feliz más allá de lo que puedas poseer?

¡Cuántas preguntas para reflexionar en esta mañana!

Que tengas un hermosos domingo.

3 comentarios:

la voz dormid@ dijo...

Cada día doy gracias por estar sana, envidio a estas personas que a pesar de soportar esas enfermedades terribles nunca perdieron la sonrisa..son un ejemplo a seguir.

Que disfrutes del Domingo!!

El Drac dijo...

Es conmovedor éste post sobre todo porque creo que la verdadera riqueza reside en agradecer a la vid acon todas sus dificultades porque ellas son los peldaños que necesitamos para aprender y acercarnos a Dios. Un gran abrazo

M@bel_es_ Azul dijo...

La voz dormida: ¡hay tantas cosas por las que dar gracias diariamente no? Seguramente tenemos muchos ejemplos a seguir como vos decís!
Un abrazo.


EL DRAC: Gracias por tu comentario. Creo, como vos que las dificultades nos muestran un lado oculto muy poco valorado, nuestra espiritualidad.

Otro abraazo.

domingo, 3 de octubre de 2010

Domingo Día De Reflexión

A la edad de treinta y dos años a Doug McKnight se le diagnosticó esclerosis múltiple. Los dieciséis años siguientes le costaron su carrera, su movilidad y finalmente la vida.


Debido a la esclerosis múltiple no podía comer por sí mismo ni caminar; combatió la depresión y el temor.


A través de todo esto, nunca perdió el sentido de la gratitud. La evidencia de esto es su lista de oración. Los amigos de su congregación le pidieron que compilara una lista de sus peticiones para interceder por él. Su respuesta incluía dieciocho bendiciones por las que estaba agradecido, y seis preocupaciones por las cuales orar. Sus bendiciones superaban a sus necesidades por tres a una.


Doug McKnight había aprendido a estar contento.


Lo mismo ocurrió con la leprosa en la isla de Tobago. Un misionero de corto plazo la conoció en un viaje misionero.


En el día final, él conducía la adoración en una colonia de leprosos. Preguntó si alguien tenía una canción favorita.


Cuando hizo la pregunta, una mujer se volvió y dejó ver el rostro más desfigurado que se haya visto. No tenía orejas ni nariz. Los labios habían desaparecido. Pero levantó una mano sin dedos y preguntó: «¿Podemos cantar "Cuenta las riquezas que el Señor te da"?»


El misionero comenzó a cantar, pero no pudo terminar. Después alguien comentó: «Supongo que nunca podrá volver a cantar esa canción». «No» respondió, «la cantaré nuevamente, pero nunca de la forma en que lo hacía antes».

Lucado, M. (2001). Aligere su equipaje. Nashville: Caribe-Betania Editores.

¿Cuántas bendiciones, bienestar, bondades discfrutás cada día?
¿Sos agradecido por lo que tenés y aún por lo que no tenés?
¿Creés que lo que poseés te hace realmente feliz o sos feliz más allá de lo que puedas poseer?

¡Cuántas preguntas para reflexionar en esta mañana!

Que tengas un hermosos domingo.

3 comentarios:

la voz dormid@ dijo...

Cada día doy gracias por estar sana, envidio a estas personas que a pesar de soportar esas enfermedades terribles nunca perdieron la sonrisa..son un ejemplo a seguir.

Que disfrutes del Domingo!!

El Drac dijo...

Es conmovedor éste post sobre todo porque creo que la verdadera riqueza reside en agradecer a la vid acon todas sus dificultades porque ellas son los peldaños que necesitamos para aprender y acercarnos a Dios. Un gran abrazo

M@bel_es_ Azul dijo...

La voz dormida: ¡hay tantas cosas por las que dar gracias diariamente no? Seguramente tenemos muchos ejemplos a seguir como vos decís!
Un abrazo.


EL DRAC: Gracias por tu comentario. Creo, como vos que las dificultades nos muestran un lado oculto muy poco valorado, nuestra espiritualidad.

Otro abraazo.