jueves, 8 de abril de 2010

Sin palabras...!!!


Después de perder los padres, un orangután de tres años de edad estaba tan deprimido que se rehusaba a comer y no respondía muy bien a los tratamientos y remedios. Los veterinarios creían que se dejaría morir. Un perro viejo fue encontrado perdido en los alrededores del zoológico, y cuando fue llevado para dentro de la sala de tratamiento, se encontró con el orangután, los dos se volvieron amigos inseparables.
El orangután encontró una nueva razón para vivir y se esfuerza al máximo. Su nuevo amigo lo acompa en sus actividades.
Ellos viven en el norte de California y la natación es el deporte favorito de ambos, a pesar de que Roscoe (el orangután) le teme un poco al agua y necesita la ayuda del amigo para atravesar a nado.

Pasan todo el tiempo juntos y podemos ver, por sus sonrisas y risotadas, cuan felices son.


Juntos descubrieron el lado agradable de la vida y el valor de la amistad.



Siempre con el hombro amigo en el cual apoyarse




Gracias CLARA
y Gisela R.E. Rosenthal-Quimbel

4 comentarios:

Gala dijo...

Realmente los sentimientos son grandiosos.
No importa la especie, lo que importa es el tamaño del corazón.
No hemos nacido para estár solos.

Un besito

Bacterius Argentum dijo...

cuanto nos falta aprender de los animales tanto que los animales somos nosotros vio

M@bel_es_ Azul dijo...

GALA: la verdad no te voy a negar que las fotos me conmovieron mucho,sin dudas siempre se aprende de ellos.




BAC: De acuerdo, estos dos se ve que son más inteligentes que muchos que conocemos.

SALUDOS

patricia dijo...

hola a todos...
que fuerte esta historia, re super conmovio y maravillo a la vez. Me tome el atrevimiento, de copiarlo y mandarlo por mail a mis contactos. pero puse la fuente, consigne el blog de donde saque esta bellisima historia.
Muy buen blog... besos y hasta pronto, Patricia de Tandil

jueves, 8 de abril de 2010

Sin palabras...!!!


Después de perder los padres, un orangután de tres años de edad estaba tan deprimido que se rehusaba a comer y no respondía muy bien a los tratamientos y remedios. Los veterinarios creían que se dejaría morir. Un perro viejo fue encontrado perdido en los alrededores del zoológico, y cuando fue llevado para dentro de la sala de tratamiento, se encontró con el orangután, los dos se volvieron amigos inseparables.
El orangután encontró una nueva razón para vivir y se esfuerza al máximo. Su nuevo amigo lo acompa en sus actividades.
Ellos viven en el norte de California y la natación es el deporte favorito de ambos, a pesar de que Roscoe (el orangután) le teme un poco al agua y necesita la ayuda del amigo para atravesar a nado.

Pasan todo el tiempo juntos y podemos ver, por sus sonrisas y risotadas, cuan felices son.


Juntos descubrieron el lado agradable de la vida y el valor de la amistad.



Siempre con el hombro amigo en el cual apoyarse




Gracias CLARA
y Gisela R.E. Rosenthal-Quimbel

4 comentarios:

Gala dijo...

Realmente los sentimientos son grandiosos.
No importa la especie, lo que importa es el tamaño del corazón.
No hemos nacido para estár solos.

Un besito

Bacterius Argentum dijo...

cuanto nos falta aprender de los animales tanto que los animales somos nosotros vio

M@bel_es_ Azul dijo...

GALA: la verdad no te voy a negar que las fotos me conmovieron mucho,sin dudas siempre se aprende de ellos.




BAC: De acuerdo, estos dos se ve que son más inteligentes que muchos que conocemos.

SALUDOS

patricia dijo...

hola a todos...
que fuerte esta historia, re super conmovio y maravillo a la vez. Me tome el atrevimiento, de copiarlo y mandarlo por mail a mis contactos. pero puse la fuente, consigne el blog de donde saque esta bellisima historia.
Muy buen blog... besos y hasta pronto, Patricia de Tandil