miércoles, 3 de marzo de 2010

¿Qué es el KAROSHI?

Muchas empresas ante situaciones críticas que afrontan y amenazan su supervivencia, demanda de sus trabajador un esfuerzo que genera fatiga, estrés y podo va deteriorando la salud, hasta causa la muerte.
Japón es reconocido como la nación de intenso trabajo y sin descanso.


Ellos son los creadores del concepto de muerte por exceso de trabajo o como los conocen ellos KAROSHI
El primer caso registrado de karōshi fue reportado en 1969 cuando un empleado del departamento de embalaje de una gran compañía de periódicos en Japón falleció de un ataque al corazón a la edad de 29 años.



Describe un fenómeno bastante común en el ambiente laboral y que, en las últimas dos décadas ha hecho sonar las alarmas sociales y laborales.
Después de la guerra Japón se recuperó rápidamente y se convirtió en la segunda economía del mundo en menos de tres décadas, son muchas las razones que ayudaron a Japón a salir del hoyo tan rápidamente, una de ellas es el tremendo esfuerzo que hicieron los japoneses trabajando al máximo para salir de la pobreza.



A finales de los años 60 jornadas laborales de 12 o más horas eran de lo más normal.


En el año 1969 se dio el primer caso de “karoshi”, un trabajador de menos de 30 años que murió de repente como consecuencia de un infarto cerebral después de llevar más de 40 días seguidos trabajando sin apenas descansar.>(seguir leyendo ACA)




EJEMPLIFICANDO:


Los monos macacos japoneses trabajan duro solo para sobrevivir en su frío hábitat. Deben trepar monta;as altas a menudo para conseguir comida. Sin embargo, toman frecuentes descansos, se renuevan a sí mismos, y hasta pasean un poco. Parecen tener un conocimiento innato de que trabajar mucho sin detenerse a jugar los lleva a estar exhaustos, y quizá a la extinción.

A diferencia de los monos, muchos trabajadores japoneses han trabajado sin descanso hasta morir. Las ansias por un buen rendimiento -demostrado no solo por el interés en la producción, sino también por las horas dedicadas- impregnan su cultura. Este síndrome trágico se ha convertido en algo tan conocido que tiene su propio nombre: karoshi.

Es triste que las actividades de los monos parecieran tener más sentido que las actividades humanas. Como a los monos, a los humanos nos han inculcado ciertos instintos que nos dicen lo que nuestros cuerpos, mentes y espíritus necesitan. Coman cuando les baja el azúcar, duerman cuando están cansados, busquen la calma cuando el ruido del mundo les moleste mucho, y así en todas nuestras necesidades.


No se mate tratando de ser la estrella en el trabajo.
En vez de eso tómese su tiempo de descanso y cómase una banana.

Aprender a dejar algunas cosas sin hacer es en verdad satisfactorio.
***

3 comentarios:

Bacterius Argentum dijo...

yo no me niego a descansar en el trabajo vio .

Anónimo dijo...

Mabel no te aflijas que en la oficina y yo diría en el país entero NADIE VA A MORIR DE KAROSHI.....Por estos lados es más fácil morir de INACTIVIDAD....jajajaj

Un besote para todos.

Norberto

M@bel_es_ Azul dijo...

Bac: Hacés bien, no te niegues, ahora lo que me intriga es...¡quién te lo pide? jajaja



Norbert: Nooooo, no me digas eso!!!
me parece que se dan las dos cosas, los dos extremos, los que laburan y los queman!! y los que mandan a laburar y se rascan, esa deberían ser las nuevas clases sociales. Besosssss

miércoles, 3 de marzo de 2010

¿Qué es el KAROSHI?

Muchas empresas ante situaciones críticas que afrontan y amenazan su supervivencia, demanda de sus trabajador un esfuerzo que genera fatiga, estrés y podo va deteriorando la salud, hasta causa la muerte.
Japón es reconocido como la nación de intenso trabajo y sin descanso.


Ellos son los creadores del concepto de muerte por exceso de trabajo o como los conocen ellos KAROSHI
El primer caso registrado de karōshi fue reportado en 1969 cuando un empleado del departamento de embalaje de una gran compañía de periódicos en Japón falleció de un ataque al corazón a la edad de 29 años.



Describe un fenómeno bastante común en el ambiente laboral y que, en las últimas dos décadas ha hecho sonar las alarmas sociales y laborales.
Después de la guerra Japón se recuperó rápidamente y se convirtió en la segunda economía del mundo en menos de tres décadas, son muchas las razones que ayudaron a Japón a salir del hoyo tan rápidamente, una de ellas es el tremendo esfuerzo que hicieron los japoneses trabajando al máximo para salir de la pobreza.



A finales de los años 60 jornadas laborales de 12 o más horas eran de lo más normal.


En el año 1969 se dio el primer caso de “karoshi”, un trabajador de menos de 30 años que murió de repente como consecuencia de un infarto cerebral después de llevar más de 40 días seguidos trabajando sin apenas descansar.>(seguir leyendo ACA)




EJEMPLIFICANDO:


Los monos macacos japoneses trabajan duro solo para sobrevivir en su frío hábitat. Deben trepar monta;as altas a menudo para conseguir comida. Sin embargo, toman frecuentes descansos, se renuevan a sí mismos, y hasta pasean un poco. Parecen tener un conocimiento innato de que trabajar mucho sin detenerse a jugar los lleva a estar exhaustos, y quizá a la extinción.

A diferencia de los monos, muchos trabajadores japoneses han trabajado sin descanso hasta morir. Las ansias por un buen rendimiento -demostrado no solo por el interés en la producción, sino también por las horas dedicadas- impregnan su cultura. Este síndrome trágico se ha convertido en algo tan conocido que tiene su propio nombre: karoshi.

Es triste que las actividades de los monos parecieran tener más sentido que las actividades humanas. Como a los monos, a los humanos nos han inculcado ciertos instintos que nos dicen lo que nuestros cuerpos, mentes y espíritus necesitan. Coman cuando les baja el azúcar, duerman cuando están cansados, busquen la calma cuando el ruido del mundo les moleste mucho, y así en todas nuestras necesidades.


No se mate tratando de ser la estrella en el trabajo.
En vez de eso tómese su tiempo de descanso y cómase una banana.

Aprender a dejar algunas cosas sin hacer es en verdad satisfactorio.
***

3 comentarios:

Bacterius Argentum dijo...

yo no me niego a descansar en el trabajo vio .

Anónimo dijo...

Mabel no te aflijas que en la oficina y yo diría en el país entero NADIE VA A MORIR DE KAROSHI.....Por estos lados es más fácil morir de INACTIVIDAD....jajajaj

Un besote para todos.

Norberto

M@bel_es_ Azul dijo...

Bac: Hacés bien, no te niegues, ahora lo que me intriga es...¡quién te lo pide? jajaja



Norbert: Nooooo, no me digas eso!!!
me parece que se dan las dos cosas, los dos extremos, los que laburan y los queman!! y los que mandan a laburar y se rascan, esa deberían ser las nuevas clases sociales. Besosssss