miércoles, 30 de diciembre de 2009

Gelotofobia (miedo a la risa ajena)

Reírse es saludable, pero que se rían de uno no lo es tanto. Y menos gracia les hace a quienes sufren de una especial sensibilidad al ridículo motivado por las risas ajenas. El problema es que consideran que cualquier risa o carcajada que se escuche en su entorno está relacionada con ellas, hasta el punto de que la situación puede provocar síntomas propios de un ataque de ansiedad: sudoración, mareo y temblores.





Bajo el vocablo griego de Gelotofobia (gelos significa risa y fobos miedo), la fobia se activa en cuanto la persona afectada escucha a otra persona reírse. Es entonces cuando asocian esta reacción con su personalidad y nace la sensación de que han dicho o hecho algo ridículo, de manera que consideran el fenómeno como un ataque personal.


Este trastorno afecta principalmente a personas jóvenes que viven una etapa delicada -la adolescencia- con tendencia a sufrir inseguridad, timidez, y miedo al rechazo.
La consecuencia es que estas sensaciones se mantienen en el tiempo y se exageran hasta generar terror a mantener relaciones sociales y al contacto con desconocidos.

La inseguridad generada por esta fobia contribuye a que la persona se aísle socialmente e, incluso, sufra depresión.



Revista Konsumer.

4 comentarios:

Bacterius Argentum dijo...

el sho sufre de esto cunado ve reir a Cristilinga y al Nefastor vio

M@bel_es_ Azul dijo...

Tenés razon! Yo pensaba en Drácula, pero estos son PIORES!!!

Gala dijo...

Lo mejor es reirse tambien aunque no se sepa de que.

Muchos besitos y FELIZ AÑO NUEVO

FABIA dijo...

Nunca habia oido hablar de esa fobiq, deben pasarlo muy mal quienes la sufren ¡con lo sano que es reirse!
Pues como afortunadamente yo no la sufro, te dejo una buena risotada con mis mejores deseos para el próximo año.
Besinos.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Gelotofobia (miedo a la risa ajena)

Reírse es saludable, pero que se rían de uno no lo es tanto. Y menos gracia les hace a quienes sufren de una especial sensibilidad al ridículo motivado por las risas ajenas. El problema es que consideran que cualquier risa o carcajada que se escuche en su entorno está relacionada con ellas, hasta el punto de que la situación puede provocar síntomas propios de un ataque de ansiedad: sudoración, mareo y temblores.





Bajo el vocablo griego de Gelotofobia (gelos significa risa y fobos miedo), la fobia se activa en cuanto la persona afectada escucha a otra persona reírse. Es entonces cuando asocian esta reacción con su personalidad y nace la sensación de que han dicho o hecho algo ridículo, de manera que consideran el fenómeno como un ataque personal.


Este trastorno afecta principalmente a personas jóvenes que viven una etapa delicada -la adolescencia- con tendencia a sufrir inseguridad, timidez, y miedo al rechazo.
La consecuencia es que estas sensaciones se mantienen en el tiempo y se exageran hasta generar terror a mantener relaciones sociales y al contacto con desconocidos.

La inseguridad generada por esta fobia contribuye a que la persona se aísle socialmente e, incluso, sufra depresión.



Revista Konsumer.

4 comentarios:

Bacterius Argentum dijo...

el sho sufre de esto cunado ve reir a Cristilinga y al Nefastor vio

M@bel_es_ Azul dijo...

Tenés razon! Yo pensaba en Drácula, pero estos son PIORES!!!

Gala dijo...

Lo mejor es reirse tambien aunque no se sepa de que.

Muchos besitos y FELIZ AÑO NUEVO

FABIA dijo...

Nunca habia oido hablar de esa fobiq, deben pasarlo muy mal quienes la sufren ¡con lo sano que es reirse!
Pues como afortunadamente yo no la sufro, te dejo una buena risotada con mis mejores deseos para el próximo año.
Besinos.