viernes, 25 de junio de 2010

Manias

Oniomanía:





Compulsión incontrolable
por comprar.

Siempre se aprende algo.

Nuestra familia siempre ha estado dedicada a los negocios. Mis seis hermanos y yo trabajamos en el negocio de mi padre, en Mott, Dakota del Norte, un pequeño pueblo en medio de las praderas. Comenzamos a trabajar haciendo diferentes oficios como limpiar el polvo, arreglar las repisas y empacar, y luego progresamos hasta llegar a atender a los clientes. Mientras trabajábamos y observábamos, aprendimos que el trabajo era más que un asunto de supervivencia o para hacer una venta.

Recuerdo una lección de manera especial. Era poco antes de Navidad. Yo estaba en octavo grado y trabajaba en las tardes, organizando la sección de los juguetes. Un niño de cinco o seis años entró en la tienda. Llevaba un viejo abrigo marrón, de puños sucios y ajados. Sus cabellos estaban alborotados, con excepción de un copete que salía derecho de la coronilla. Sus zapatos gastados, con un único cordón roto, me corroboraron que el niño era pobre -demasiado pobre como para comprar algo. Examino con cuidado la sección de juguetes, tomaba uno y otro, y cuidadosamente los colocaba de nuevo en su lugar.

Papá entro y se dirigió al niño. Sus acerados ojos azules sonrieron y un hoyuelo se formó en sus mejillas mientras preguntaba al niño en qué le podía servir.
Éste respondió que buscaba un regalo de Navidad para su hermano. Me impresionó que mi padre lo tratara con el mismo respeto que a un adulto. Le dijo que se tomara su tiempo y mirara todo. Así lo hizo.

Después de veinte minutos, el niño tomó con cuidado el avión de juguete, se dirigió a mi padre, y dijo:

"¿Cuánto vale esto, señor?"
"¿Cuanto tienes?", preguntó mi padre.

El niño estiró su mano y la abrió. La mano, por aferrar el dinero, estaba surcada de líneas húmedas de mugre. Tenía dos monedas de diez, una de cinco, y dos centavos -veintisiete centavos. El precio del avión elegido era de tres dólares con noventa y ocho centavos.

"Es casi exacto", dijo mi padre, cerrando la venta. Su respuesta aún resuena en mis oídos. Mientras empacaba el regalo pensé en lo que había visto. Cuando el niño salió de la tienda, ya no advertí el abrigo sucio y ajado, el cabello revuelto ni el cordón roto. Lo que vi fue un niño radiante con su tesoro.

LaVonn Steiner


Uno se gana la vida con lo que recibe,
pero hace su vida con lo que da.
Winston Churchill


Fuente: Sopa de Pollo para el Alma del Trabajador

La frase para meditar del día


jueves, 24 de junio de 2010

Me gusta este tema



Cómo me gustan estos temas, me recuerdan a mi preadolescencia, maravillosas voces.

¿Tenés miedo? (2)

(Viene de ACA)

Las decisiones tomadas a partir del miedo son malas decisiones por otra importante razón:
ellas se construyen en base a la falacia de creer que puedo eliminar la contingencia y el riesgo en mi vida. Volviendo a la persona que trata de protegerse totalmente de ser engañado.

Esa persona puede emplear muchas energías en ello y perderse muy buenas oportunidades en la vida sin que esa actitud le asegure que finalmente no será engañado o defraudado.

Si partimos de la base que el riesgo y la contingencia de la vida no puede ser del todo eliminados, emplearemos una cuota razonable de energía en protegernos del riesgo, pero notodas nuestras energías, pues tal inversión es inútil, pues no consigue su objetivo final: evitar todo riesgo.

El problema es que es riesgoso evitar riesgos. El ejemplo de los seguros es muy bueno. Si tengo un negocio y quiero protegerlo de todo riesgo y tomartodos los seguros posibles, puede suceder que suba los costos de tal forma, que haga el negocio imposible y finalmente se cumpla el peor de los temores, aquél que justificó todos los riesgos, el que el negocio quiebre.

Cualquier seguro es riesgoso, pues siempre está el riesgo que termine pagando más dinero por el seguro que lo que el seguro me reembolse.
Entonces, cuando trato de manejar riesgos, lo que en verdad hago es un cálculo de riesgos y tratar de tomar los riesgos razonables tomando en cuenta la totalidad de los elementos.

Cuando actúo así le asigno a los riesgos su justa estimación, no me estoy guiando por el miedo, sino estoy siendopre cavido.
Es muy diferente ser precavido a actuar guiado por el miedo. La persona precavida le asigna a las contingencias la valoración que les corresponde en cuanto posibilidad.
La persona que actúa guiada por el miedo vuelve la contingencia en realidad.

**El miedo nos hace sufrir:
El miedo tiene su raíz, como dijimos, en la posibilidad de experimentar algo que juzgamos que nos será perjudicial.

Nadie quiere sufrir, y la mera posibilidad de sufrir nos asusta y ¡nos hace sufrir!
Ahí esta la paradoja del miedo. Sentimos miedo porque no queremos sufrir, pero el mismo miedo nos hace sufrir.

El miedo se nos presenta como una posible defensa frente al sufrimiento, de modo de estar alertas, pero esa misma defensa ante el sufrimiento muchas veces nos hace sufrir más que los males que tememos.
De esa manera, tenemos que decir que el miedo es una emoción humana, entendible y común, pero irracional, inútil y profundamente nociva para la vida espiritual.
El miedo, como remedio, muchas veces es peor que la enfermedad.

En su origen, se despliega como un mecanismo para defendernos de los futuros males que amenazan, pero por el carácter distorsionador que tiene de la realidad, tal anticipación de los males, se transforma muchas veces en nuestros peores males.


De esa forma, convierte las posibilidades del futuro en las pesadillas del presente, haciéndonos gastar una cantidad considerable de energías de manera inútil.

Estar atento, prestar atención.


Una banda de delincuentes juveniles tenía un método refinado para actuar. Ingresaban a un negocio en grupo y dos o tres se separaban de los más.

El grupo se alejaba y comenzaba una pelea de gritos, lo que concentraba la atención de los empleados y clientes. Todos los ojos se fijaban en los alborotadores, lo que permitía que los ladrones errantes se llenaron los bolsillos con mercadería o dinero en efectivo y abandonaban el negocio antes de que alguien siquiera sospechara lo que sucedía.

Podían llegar a pasar horas e incluso días antes de que el comerciante víctima del hurto se diese cuenta de que le faltaba algo e hiciese la denuncia a la Policía.

Para entonces, los ladrones estaban bien lejos y no existía posibilidad alguna de recuperar lo robado.

La tentación opera de la misma manera.

Nos distrae por medio del encanto de la fama, la fortuna, el poder o la satisfacción de los deseos de la carne.

Mientras tanto, nos apartamos de los pasos certeros que debemos dar hacia el cumplimiento de nuestros objetivos.

Cuando apartamos los ojos de lo que es verdaderamente importante en nuestra vida, corremos el riesgo de perderlo.

Creo que la lección que he aprendido es que no hay nada que reemplace el prestar atención.


El sabio oirá y crecerá en conocimiento

y el inteligente adquirirá habilidad.

(Proverbios 1:5)



Leído en renuevo de Plenitud.

La frase para meditar del día


martes, 22 de junio de 2010

Manias

Oinomanía:






Fascinación intensa por el vino.

¿Estás atendiendo a tu familia como corresponde?


Las familias crecen fuertes solo cuando los padres invierten tiempo valioso en sus hijos.

En la revista Nuevo Hombre (New Man), Gary Oliver escribe sobre una difícil decisión tomada por el pelotero profesional Tim Burke:

Mientras trabajaba como lanzador de gran éxito con el equipo de los Expos de Montreal, Tim y su esposa quisieron comenzar una familia, pero descubrieron que no podrían tener hijos propios. Después de mucha oración, decidieron adoptar cuatro niños con necesidades especiales. Esto llevó a Tim a tomar una de las decisiones más difíciles de su vida.

Este triunfador jugador de béisbol descubrió que los viajes con el equipo creaban conflicto entre su habilidad de ser un esposo y padre de calidad. Al pasar el tiempo, se hizo cada vez más obvio que no podía desempeñar ambos trabajos al máximo. Luego de haber orado y meditado mucho al respecto, Tim tomó lo que muchos consideraron una increíble decisión: decidió renunciar al béisbol profesional.

Cuando Tim se despidió del estadio por última vez, los periodistas deseaban saber por qué se estaba retirando del deporte.

-El béisbol podrá continuar sin mi presencia -dijo él-. Todo marchará como si no me hubiese ido, pero soy el único padre que tienen mis hijos y el único esposo que tiene mi esposa. Y ellos me necesitan mucho más que béisbol.


Es de vital importancia estar disponible para nuestros hijos, a fin de ayudarlos a tomar esas pequeñas decisiones que trae la vida cada día. Y cuando crezcan, podrás tener confianza en cómo enfrentarán las decisiones de mayor importancia.

Una familia es el lugar donde los principios se martillan y se afilan sobre el yunque de la vida cotidiana.

La frase apra meditar del día.


lunes, 21 de junio de 2010


Lunes Otra Vez...

La vida es tan corta para levantarse de mal humor.
Ama a las personas que te tratan Bien, y a las otras...aunque cueste.
Ama aquellas que no lo hacen solo porque tu si puedes hacerlo.
Creelo, todo pasa por una razón.


Si tienes una segunda oportunidad tomala con las dos manos,
Si esto cambia tu vida, adelante.


Besa despacito, disfrutalo.
Perdona rápidamente
Dios nunca dijo que la vida seria fácil.
Solo prometio que valdría la pena.


Que tengas una buena semana.

La frase para meditar del día.


domingo, 20 de junio de 2010

Feliz día a todos los papás.


La verdad que El día del Padre, como dice el dicho, debería ser todos los días.
Ser Padre en estos tiempos es una de las tareas más difíciles que existen y muchas veces mal remunerada.
Hoy creo que nuestro país se encuentra con una falta de valores terrible, la figura paterna ha sido vapuleada, desmerecida, ensuciada, y equivocadamente sustituída por otras cosas y situaciones.
La mayoría con la suerte de contar con una sólida figura parental para identificarse y sentirse protegido, que es su padre.
Él no constituye sólo el soporte emocional que nos da seguridad sino que representa al sostenedor, nuestro lugar de confianza.El padre de familia es nuestro marco de referencia para aprender a enfrentar los miedos.
No es tan importante su verdadera valentía sino la imagen que elaboramos de él que lo convierte en un coloso, capaz de vencer cualquier obstáculo.
Cuando el hecho inevitable de la orfandad paterna nos castiga, sentimos que el mundo nos encuentra más vulnerables y desprevenidos, sin su presencia protectora.
Las discusiones o rebeldías terminan borradas por las olas de ternura y amor que se despiertan en nosotros, ni bien nos levantamos al día siguiente.
Los padres son como niños grandes que son capaces de enamorarse de los trencitos eléctricos, comerse las sobras de las papillas de su bebé y entretenerse con los chiches frente a los ojos incrédulos de sus hijos pequeños.
El padre debe ser sólo padre no compinche ni amigo.
Debe ejercer el rol sin evadirse de su responsabilidad específica, para moldear a un ser humano feliz y para garantizar su propia tranquilidad en el futuro.

Y también debe cuidarse de cometer actos que no querría ver en sus hijos, porque todo lo que haga para ellos será una norma, aunque lo que diga sea otra cosa.
Tengan cuidado todos aquellos padres que cuando manejan se atreven a pasar un semáforo en rojo aunque no haya nadie que quiera cruzar, porque no podrán evitar que sus hijos en el futuro hagan lo mismo.

Todos hemos tenido un padre aunque no lo hayamos conocido; y todos somos capaces de pasarnos la vida para encontrarlo. Es una necesidad casi instintiva la de saber de él, quién era, si alguna vez nos amó o hizo algo por nosotros.

Se dan complicadas negociaciones entre padres e hijos, pero lo más común es que un padre desee lo mejor para su hijo y que un hijo desee impresionar a su padre.

Cuando esto no ocurre y ese padre se convierte en un rival, es que está eludiendo su verdadero rol, a veces por inmadurez o egoísmo, otras por tener asignaturas pendientes y ser incapaz de dar un paso al costado, y también por no haber tenido él mismo una imagen paterna.
Amemos hoy a nuestros padres y demostrémoles nuestro amor de la mejor manera, mientras están vivos. Los que ya no están, nuestro más hermoso recuerdo!
(Parte de este articulo leido en la guia de psicologia 2000)

Domingo Día de Reflexion



Cierta vez, un conductor se desplazaba por una autopista a una velocidad excesivamente alta, cuando, de repente justo después de una curva aparece un hombre parado en medio de la vía, haciendo señal de parada con los brazos y de una forma desesperante.

El conductor, sorprendido y a la vez asustado, toca insistentemente la bocina para ver si así el individuo se quitaba del camino. Pero fue inútil, el hombre seguía haciendo señal de pare con sus brazos.

Debe de estar loco, dijo el conductor mientras pisaba el freno provocando un fuerte chillido y dejando dos largas marcas negras en el pavimento, logrando así detener el auto antes de chocar a aquel hombre. Muy enojado, sebaja del auto y, estrellando la puerta, se dirige hacia el hombre y le dice:

Acaso no tienes ojos? No ves lo peligrosa que es esta carretera y te atraviesas en ella como si nada? O acaso eres loco para no ver el peligro que corres?

-No, señor, no estoy loco- le contesto el individuo.

- Lo que pasa es que el puente que esta en la próxima curva acaba de desplomarse; y sabía que, si no hacia algo, usted, en este momento, ya estaría muerto. Tuve que arriesgar mi vida para ver si podía salvar la suya.-


Qué relato tan estremecedor, ¿Podríamos, tal vez compararlo con alguna otra historia? Seguramente que sí.

No hay mayor amor que el de aquel que da la vida por sus amigos.

Maravilloso.


la frase para meditar del día


viernes, 25 de junio de 2010

Manias

Oniomanía:





Compulsión incontrolable
por comprar.

Siempre se aprende algo.

Nuestra familia siempre ha estado dedicada a los negocios. Mis seis hermanos y yo trabajamos en el negocio de mi padre, en Mott, Dakota del Norte, un pequeño pueblo en medio de las praderas. Comenzamos a trabajar haciendo diferentes oficios como limpiar el polvo, arreglar las repisas y empacar, y luego progresamos hasta llegar a atender a los clientes. Mientras trabajábamos y observábamos, aprendimos que el trabajo era más que un asunto de supervivencia o para hacer una venta.

Recuerdo una lección de manera especial. Era poco antes de Navidad. Yo estaba en octavo grado y trabajaba en las tardes, organizando la sección de los juguetes. Un niño de cinco o seis años entró en la tienda. Llevaba un viejo abrigo marrón, de puños sucios y ajados. Sus cabellos estaban alborotados, con excepción de un copete que salía derecho de la coronilla. Sus zapatos gastados, con un único cordón roto, me corroboraron que el niño era pobre -demasiado pobre como para comprar algo. Examino con cuidado la sección de juguetes, tomaba uno y otro, y cuidadosamente los colocaba de nuevo en su lugar.

Papá entro y se dirigió al niño. Sus acerados ojos azules sonrieron y un hoyuelo se formó en sus mejillas mientras preguntaba al niño en qué le podía servir.
Éste respondió que buscaba un regalo de Navidad para su hermano. Me impresionó que mi padre lo tratara con el mismo respeto que a un adulto. Le dijo que se tomara su tiempo y mirara todo. Así lo hizo.

Después de veinte minutos, el niño tomó con cuidado el avión de juguete, se dirigió a mi padre, y dijo:

"¿Cuánto vale esto, señor?"
"¿Cuanto tienes?", preguntó mi padre.

El niño estiró su mano y la abrió. La mano, por aferrar el dinero, estaba surcada de líneas húmedas de mugre. Tenía dos monedas de diez, una de cinco, y dos centavos -veintisiete centavos. El precio del avión elegido era de tres dólares con noventa y ocho centavos.

"Es casi exacto", dijo mi padre, cerrando la venta. Su respuesta aún resuena en mis oídos. Mientras empacaba el regalo pensé en lo que había visto. Cuando el niño salió de la tienda, ya no advertí el abrigo sucio y ajado, el cabello revuelto ni el cordón roto. Lo que vi fue un niño radiante con su tesoro.

LaVonn Steiner


Uno se gana la vida con lo que recibe,
pero hace su vida con lo que da.
Winston Churchill


Fuente: Sopa de Pollo para el Alma del Trabajador

La frase para meditar del día


jueves, 24 de junio de 2010

Me gusta este tema



Cómo me gustan estos temas, me recuerdan a mi preadolescencia, maravillosas voces.

¿Tenés miedo? (2)

(Viene de ACA)

Las decisiones tomadas a partir del miedo son malas decisiones por otra importante razón:
ellas se construyen en base a la falacia de creer que puedo eliminar la contingencia y el riesgo en mi vida. Volviendo a la persona que trata de protegerse totalmente de ser engañado.

Esa persona puede emplear muchas energías en ello y perderse muy buenas oportunidades en la vida sin que esa actitud le asegure que finalmente no será engañado o defraudado.

Si partimos de la base que el riesgo y la contingencia de la vida no puede ser del todo eliminados, emplearemos una cuota razonable de energía en protegernos del riesgo, pero notodas nuestras energías, pues tal inversión es inútil, pues no consigue su objetivo final: evitar todo riesgo.

El problema es que es riesgoso evitar riesgos. El ejemplo de los seguros es muy bueno. Si tengo un negocio y quiero protegerlo de todo riesgo y tomartodos los seguros posibles, puede suceder que suba los costos de tal forma, que haga el negocio imposible y finalmente se cumpla el peor de los temores, aquél que justificó todos los riesgos, el que el negocio quiebre.

Cualquier seguro es riesgoso, pues siempre está el riesgo que termine pagando más dinero por el seguro que lo que el seguro me reembolse.
Entonces, cuando trato de manejar riesgos, lo que en verdad hago es un cálculo de riesgos y tratar de tomar los riesgos razonables tomando en cuenta la totalidad de los elementos.

Cuando actúo así le asigno a los riesgos su justa estimación, no me estoy guiando por el miedo, sino estoy siendopre cavido.
Es muy diferente ser precavido a actuar guiado por el miedo. La persona precavida le asigna a las contingencias la valoración que les corresponde en cuanto posibilidad.
La persona que actúa guiada por el miedo vuelve la contingencia en realidad.

**El miedo nos hace sufrir:
El miedo tiene su raíz, como dijimos, en la posibilidad de experimentar algo que juzgamos que nos será perjudicial.

Nadie quiere sufrir, y la mera posibilidad de sufrir nos asusta y ¡nos hace sufrir!
Ahí esta la paradoja del miedo. Sentimos miedo porque no queremos sufrir, pero el mismo miedo nos hace sufrir.

El miedo se nos presenta como una posible defensa frente al sufrimiento, de modo de estar alertas, pero esa misma defensa ante el sufrimiento muchas veces nos hace sufrir más que los males que tememos.
De esa manera, tenemos que decir que el miedo es una emoción humana, entendible y común, pero irracional, inútil y profundamente nociva para la vida espiritual.
El miedo, como remedio, muchas veces es peor que la enfermedad.

En su origen, se despliega como un mecanismo para defendernos de los futuros males que amenazan, pero por el carácter distorsionador que tiene de la realidad, tal anticipación de los males, se transforma muchas veces en nuestros peores males.


De esa forma, convierte las posibilidades del futuro en las pesadillas del presente, haciéndonos gastar una cantidad considerable de energías de manera inútil.

Estar atento, prestar atención.


Una banda de delincuentes juveniles tenía un método refinado para actuar. Ingresaban a un negocio en grupo y dos o tres se separaban de los más.

El grupo se alejaba y comenzaba una pelea de gritos, lo que concentraba la atención de los empleados y clientes. Todos los ojos se fijaban en los alborotadores, lo que permitía que los ladrones errantes se llenaron los bolsillos con mercadería o dinero en efectivo y abandonaban el negocio antes de que alguien siquiera sospechara lo que sucedía.

Podían llegar a pasar horas e incluso días antes de que el comerciante víctima del hurto se diese cuenta de que le faltaba algo e hiciese la denuncia a la Policía.

Para entonces, los ladrones estaban bien lejos y no existía posibilidad alguna de recuperar lo robado.

La tentación opera de la misma manera.

Nos distrae por medio del encanto de la fama, la fortuna, el poder o la satisfacción de los deseos de la carne.

Mientras tanto, nos apartamos de los pasos certeros que debemos dar hacia el cumplimiento de nuestros objetivos.

Cuando apartamos los ojos de lo que es verdaderamente importante en nuestra vida, corremos el riesgo de perderlo.

Creo que la lección que he aprendido es que no hay nada que reemplace el prestar atención.


El sabio oirá y crecerá en conocimiento

y el inteligente adquirirá habilidad.

(Proverbios 1:5)



Leído en renuevo de Plenitud.

La frase para meditar del día


miércoles, 23 de junio de 2010

martes, 22 de junio de 2010

Manias

Oinomanía:






Fascinación intensa por el vino.

¿Estás atendiendo a tu familia como corresponde?


Las familias crecen fuertes solo cuando los padres invierten tiempo valioso en sus hijos.

En la revista Nuevo Hombre (New Man), Gary Oliver escribe sobre una difícil decisión tomada por el pelotero profesional Tim Burke:

Mientras trabajaba como lanzador de gran éxito con el equipo de los Expos de Montreal, Tim y su esposa quisieron comenzar una familia, pero descubrieron que no podrían tener hijos propios. Después de mucha oración, decidieron adoptar cuatro niños con necesidades especiales. Esto llevó a Tim a tomar una de las decisiones más difíciles de su vida.

Este triunfador jugador de béisbol descubrió que los viajes con el equipo creaban conflicto entre su habilidad de ser un esposo y padre de calidad. Al pasar el tiempo, se hizo cada vez más obvio que no podía desempeñar ambos trabajos al máximo. Luego de haber orado y meditado mucho al respecto, Tim tomó lo que muchos consideraron una increíble decisión: decidió renunciar al béisbol profesional.

Cuando Tim se despidió del estadio por última vez, los periodistas deseaban saber por qué se estaba retirando del deporte.

-El béisbol podrá continuar sin mi presencia -dijo él-. Todo marchará como si no me hubiese ido, pero soy el único padre que tienen mis hijos y el único esposo que tiene mi esposa. Y ellos me necesitan mucho más que béisbol.


Es de vital importancia estar disponible para nuestros hijos, a fin de ayudarlos a tomar esas pequeñas decisiones que trae la vida cada día. Y cuando crezcan, podrás tener confianza en cómo enfrentarán las decisiones de mayor importancia.

Una familia es el lugar donde los principios se martillan y se afilan sobre el yunque de la vida cotidiana.

La frase apra meditar del día.


lunes, 21 de junio de 2010


Lunes Otra Vez...

La vida es tan corta para levantarse de mal humor.
Ama a las personas que te tratan Bien, y a las otras...aunque cueste.
Ama aquellas que no lo hacen solo porque tu si puedes hacerlo.
Creelo, todo pasa por una razón.


Si tienes una segunda oportunidad tomala con las dos manos,
Si esto cambia tu vida, adelante.


Besa despacito, disfrutalo.
Perdona rápidamente
Dios nunca dijo que la vida seria fácil.
Solo prometio que valdría la pena.


Que tengas una buena semana.

La frase para meditar del día.


domingo, 20 de junio de 2010

Feliz día a todos los papás.


La verdad que El día del Padre, como dice el dicho, debería ser todos los días.
Ser Padre en estos tiempos es una de las tareas más difíciles que existen y muchas veces mal remunerada.
Hoy creo que nuestro país se encuentra con una falta de valores terrible, la figura paterna ha sido vapuleada, desmerecida, ensuciada, y equivocadamente sustituída por otras cosas y situaciones.
La mayoría con la suerte de contar con una sólida figura parental para identificarse y sentirse protegido, que es su padre.
Él no constituye sólo el soporte emocional que nos da seguridad sino que representa al sostenedor, nuestro lugar de confianza.El padre de familia es nuestro marco de referencia para aprender a enfrentar los miedos.
No es tan importante su verdadera valentía sino la imagen que elaboramos de él que lo convierte en un coloso, capaz de vencer cualquier obstáculo.
Cuando el hecho inevitable de la orfandad paterna nos castiga, sentimos que el mundo nos encuentra más vulnerables y desprevenidos, sin su presencia protectora.
Las discusiones o rebeldías terminan borradas por las olas de ternura y amor que se despiertan en nosotros, ni bien nos levantamos al día siguiente.
Los padres son como niños grandes que son capaces de enamorarse de los trencitos eléctricos, comerse las sobras de las papillas de su bebé y entretenerse con los chiches frente a los ojos incrédulos de sus hijos pequeños.
El padre debe ser sólo padre no compinche ni amigo.
Debe ejercer el rol sin evadirse de su responsabilidad específica, para moldear a un ser humano feliz y para garantizar su propia tranquilidad en el futuro.

Y también debe cuidarse de cometer actos que no querría ver en sus hijos, porque todo lo que haga para ellos será una norma, aunque lo que diga sea otra cosa.
Tengan cuidado todos aquellos padres que cuando manejan se atreven a pasar un semáforo en rojo aunque no haya nadie que quiera cruzar, porque no podrán evitar que sus hijos en el futuro hagan lo mismo.

Todos hemos tenido un padre aunque no lo hayamos conocido; y todos somos capaces de pasarnos la vida para encontrarlo. Es una necesidad casi instintiva la de saber de él, quién era, si alguna vez nos amó o hizo algo por nosotros.

Se dan complicadas negociaciones entre padres e hijos, pero lo más común es que un padre desee lo mejor para su hijo y que un hijo desee impresionar a su padre.

Cuando esto no ocurre y ese padre se convierte en un rival, es que está eludiendo su verdadero rol, a veces por inmadurez o egoísmo, otras por tener asignaturas pendientes y ser incapaz de dar un paso al costado, y también por no haber tenido él mismo una imagen paterna.
Amemos hoy a nuestros padres y demostrémoles nuestro amor de la mejor manera, mientras están vivos. Los que ya no están, nuestro más hermoso recuerdo!
(Parte de este articulo leido en la guia de psicologia 2000)

Domingo Día de Reflexion



Cierta vez, un conductor se desplazaba por una autopista a una velocidad excesivamente alta, cuando, de repente justo después de una curva aparece un hombre parado en medio de la vía, haciendo señal de parada con los brazos y de una forma desesperante.

El conductor, sorprendido y a la vez asustado, toca insistentemente la bocina para ver si así el individuo se quitaba del camino. Pero fue inútil, el hombre seguía haciendo señal de pare con sus brazos.

Debe de estar loco, dijo el conductor mientras pisaba el freno provocando un fuerte chillido y dejando dos largas marcas negras en el pavimento, logrando así detener el auto antes de chocar a aquel hombre. Muy enojado, sebaja del auto y, estrellando la puerta, se dirige hacia el hombre y le dice:

Acaso no tienes ojos? No ves lo peligrosa que es esta carretera y te atraviesas en ella como si nada? O acaso eres loco para no ver el peligro que corres?

-No, señor, no estoy loco- le contesto el individuo.

- Lo que pasa es que el puente que esta en la próxima curva acaba de desplomarse; y sabía que, si no hacia algo, usted, en este momento, ya estaría muerto. Tuve que arriesgar mi vida para ver si podía salvar la suya.-


Qué relato tan estremecedor, ¿Podríamos, tal vez compararlo con alguna otra historia? Seguramente que sí.

No hay mayor amor que el de aquel que da la vida por sus amigos.

Maravilloso.


la frase para meditar del día