miércoles, 10 de noviembre de 2010

Interesante, no?

Cuenta una antigua alegoría judía, que una vez un hombre muy rico fue a pedirle un consejo a un rabino.



El rabino tomó la mano, lo acercó a la ventana y le dijo -"Mira"-.


El rico miró por la ventana a la calle.


El rabino le preguntó: -"¿Qué ves?"-.


El hombre le respondió: -"Veo gente"-.


El rabino volvió a tomarlo de la mano y lo llevó ante un espejo y le dijo:


-"¿Qué ves ahora?"-.


El rico le respondió: -"Ahora me veo yo".


-"¿Entiendes? En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio.


Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata.






Y cuando hay un poco de plata uno deja de ver gente y comienza a verse solo a sí mismo".-








4 comentarios:

  1. Uuuauu!!! ¿qué opinarán de esto el FMI, El Banco Mundial, El club de París y todas las transnacionales?. Un abrazo

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  2. Es verdad que un "baño de plata" transforma a muchas personas...pero sigo pensando que debe haber gente que hizo dinero siendo pobre, pero que es sensible y NO SE OLVIDA NUNCA DE DONDE SALIÓ...creo que ahí reside la difrencia entre unos y otros. Eso sí también creo que de estos ultimos debe haber pocos, si no el mundo sería socialmente más mucho más justo.

    Un besote

    Norberto

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  3. Amigos: gracias por comentar y compartirme sus opiniones. Esperemos tener siempre un corazón sencible aún si fuéramos bendecidos en abundancia.

    Besosssss

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Si no sabes escuchar, menos sabrás hablar, muchos menos aprenderás a escribir.