Estamos hechos de esa ambivalencia y depende de nuestra educación, del amor que hayamos forjado el que podamos controlar y desterrar de nosotros el nal que tenemos. Un abrazo
Si no sabes escuchar, menos sabrás hablar, muchos menos aprenderás a escribir.
Estamos hechos de esa ambivalencia y depende de nuestra educación, del amor que hayamos forjado el que podamos controlar y desterrar de nosotros el nal que tenemos. Un abrazo
ResponderEliminar