Había un hombre que odiaba a una zorra porque le ocasionaba algunos daños ocasionalmente.
Después de mucho intentarlo, pudo al fin atraparla y buscando vengarse de ella, le ató a la cola una mecha empapada en aceite y le prendió fuego.
Pero un dios llevó a la zorra a los campos que cultivaba aquel hombre.
Era la época en que ya se estaba listo para la recolección del producto y el labrador siguiendo a la raposa, contempló llorando, cómo al pasar ella por sus campos, se quemaba toda su producción.

muy buena morajela vio
ResponderEliminarEsta moraleja deberian leerla más de cuatro.
ResponderEliminarMe gustó
Bac: Me alegro, podremos hacerla nuestra en el diario vivir no?
ResponderEliminarSaludos.
Gala: Acá deberíamos leerla en el congreso, cuando se sancionan leyes de economía.
Besosss