Cuando éramos chicos la mayoría de nuestros vecinos no tenía vehículo. Solo habían tres de mis amigas que los papás tenían, uno una estanciera, otro un auto con los laterales color madera, no sé si eran pintados o era madera, y mi mejor amiga tenía una camioneta Chevrolet. Su papá nos sacaba de vez en cuando a dar una vuelta por el puerto. Pobre... lo jorobábamos tanto los chicos que este buen hombre cedía a los ruegos de unos cinco o seis revoltosos que le suplicaban un paseo por el puerto del Docke, permiso de por medio, subíamos atrás y bien agarraditos de los caños que con la lona formaban las paredes y el techo, salíamos contentos a ver por enésima vez los barcos petroleros que amarraban en las dársenas. Hoy y después de aquella nefasta noche, hace más de veinte años cuando explotó el petrolero "Perito Moreno", ya no entran este tipo de naves. El paisaje fue cambiando con el tiempo. Y allá a lo lejos solo se ven centenares de contenedores de... quién sabe dónde, esperan entrar a la aduana.
domingo, 26 de abril de 2009
Recuerdo...
Cuando éramos chicos la mayoría de nuestros vecinos no tenía vehículo. Solo habían tres de mis amigas que los papás tenían, uno una estanciera, otro un auto con los laterales color madera, no sé si eran pintados o era madera, y mi mejor amiga tenía una camioneta Chevrolet. Su papá nos sacaba de vez en cuando a dar una vuelta por el puerto. Pobre... lo jorobábamos tanto los chicos que este buen hombre cedía a los ruegos de unos cinco o seis revoltosos que le suplicaban un paseo por el puerto del Docke, permiso de por medio, subíamos atrás y bien agarraditos de los caños que con la lona formaban las paredes y el techo, salíamos contentos a ver por enésima vez los barcos petroleros que amarraban en las dársenas. Hoy y después de aquella nefasta noche, hace más de veinte años cuando explotó el petrolero "Perito Moreno", ya no entran este tipo de naves. El paisaje fue cambiando con el tiempo. Y allá a lo lejos solo se ven centenares de contenedores de... quién sabe dónde, esperan entrar a la aduana.
Yo recuerdo con nostalgia esos paseos en moto( siambretta) que haciamos con mi papa , hibamos a punta Lara a pasar el domigo, que dias aquellos vio.
ResponderEliminarSabes Bac, nunac conocí Punta Lara y eso que está cerca. Aparte se ve que lo de la moto está en los genes familiares no???
ResponderEliminarERA OTRA ÉPOCA, NOSOTROS TAMBIÉN VIAJÁBAMOS EN LA CAJA DE UNA CAMIONETA HASTA MONTE HERMOSO, POR RUTA.
ResponderEliminarHOY ESO ES IMPENSABLE!!!
BESITOS.
Maria Laura: y si... el tiempo pa´so sin pedir permiso, pero por lo visto nos han quedado hermosos recuerdos!!!
ResponderEliminarSi lo de la moto es genetico, vio yy si va hoy a punta lara hum hum y mas hum, no es lo que era vio
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