miércoles, 1 de junio de 2011

Si ellos pudieron...

◙El mono japonés, Macaca fuscata, ha sido observado y documentado por más de 30 años. En 1952, en la isla de Koshima, los científicos les proveían a los monos con patatas dulces dejadas caer en la arena. A los monos les gustaba el sabor de las patatas dulces crudas, pero hallaban la arena desagradable.



◙Una hembra de 18 meses de nombre Imo descubrió que podía resolver el problema lavando las patatas en una quebrada cercana. Ella le enseñó este truco a su madre. Sus compañeros de juego también aprendieron esta nueva manera y los enseñaron a sus madres, también.


◙Esta innovación cultural fue gradualmente adoptada por varios monos frente a los ojos de los científicos. Entre 1952 y 1958, todos los monos jóvenes aprendieron a lavar las patatas dulces arenosas para hacerlas más palatables. Sólo los adultos que imitaron a sus hijos aprendieron esta mejora social. Otros adultos siguieron comiendo las patatas dulces pero sucias.

◙Entonces algo sorprendente ocurrió. En el otoño de 1958, un cierto número de monos de Koshima estaban lavando las patatas dulces -no se conoce el número exacto. Supongamos que cuando el sol salió una mañana había 99 monos en la Isla de Koshima que habían aprendido a lavar sus patatas dulces. Asumamos también que más tarde esa mañana, el centésimo mono aprendió a lavar patatas. !Entonces ocurrió!


◙Para la siguiente tarde, casi todos en la tribu estaban lavando las patatas dulces antes de comerlas. La energía adicional de este centésimo mono, de alguna manera, ¡creó una brecha ideológica!


◙Pero observen. Lo más sorprendente que notaron los científicos fue que el hábito de lavar las patatas dulces se propagó espontáneamente al otro lado del mar -¡colonias de monos en otras islas y en tierra firme en Takasakiyama comenzaron a lavar sus patatas dulces!




"Marea de Vida", Watson, pp. 147-148, Bantam Books, 1980

La frase para meditar del día

Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado.




Samuel Johnson

lunes, 30 de mayo de 2011

Fobia rara no?

Eisoptrofobia:



Miedo a los espejos o de verse en un espejo.

Buen Lunes

Leí una fábula acerca de un hombre que estaba mirando en una tienda cuando hizo el pavoroso descubrimiento de que Dios estaba detrás del mostrador.
Así que el hombre se acercó, y preguntó:
-Qué vendes?» Dios respondió:
-¿Qué desea tu corazón?-
 El hombre dijo:
-Quiero felicidad, paz mental y libertad del temor  para mí y para todo el mundo-.
 Dios sonrió y dijo:
 -Aquí no vendo frutos. Sólo semillas-.

¿Te han dado semillas y sientes que no tiene sentido?
¿No te crees capáz de sembrar y mucho menos de esperar a ver el fruto?
Pues si no estás dispuesto a ésto no puedo augurarte un buen futuro.
EL futuro con felicidad no depende de esa semilla...
Sino de que te atrevas a plantarla, a regarla, a cuidarla hasta que sea plenamente poderosa!!

Que tengas una buena semana ¡Sembrador!

La frase para meditar del día

Cualquier cosa que hayas decidido hacer, hazla con todas tus fuerzas.


Eclesiastés

domingo, 29 de mayo de 2011

Domingo Día de Reflexión

Cecilia se queja todo el tiempo de que no gana suficiente dinero, de que no puede comprar lo que desea y que jamás podrá conseguir nada. Un consejero le dijo:


_Estás desperdiciando tu energía en quejarte en lugar de usarla para avanzar.


-No comprendes... Mi empleo es el problema, no yo -replicó ella.


-Tu empleo mal pago puedes ser un problema y puede ser que tu jefe sea demasiado exigente, pero si siempre estás tan disconforme, te causas un daño mayor del que puedas causarte el trabajo o tu jefe.


-¿Y qué puedo hacer yo? -quiso saber ella.


- No puedes controlar el trabajo ni a tu jefe pero sí puedes controlar tus sentimientos respecto de ellos. Modifica tu actitud -respondió el consejero.


Cecilia aceptó el consejo. Cuando dejó de lamentarse de la vida, la gente a su alrededor lo notó de inmediato. Consiguió un ascenso y su nuevo puesto le generó mejores posibilidades. De ahí que en pocos meses la transfirieron a otro departamento con un sueldo mayor y un jefe que le brindaba todo su apoyo.


Lo que consideramos horrible es un estado de actitud. Un cambio de actitud ¡cambiará el estado de las cosas!



Que tengas un excelente domingo.

La frase para meditar del día

Esperanza,
me has ayudado tanto.
Esperanza, me sostuviste cuando nadie
estuvo a mi lado.
Esperanza, dicha
de los que aman.

viernes, 27 de mayo de 2011

miércoles, 25 de mayo de 2011

martes, 24 de mayo de 2011

4 estrategias para tener en cuenta con los niños

La mayoría de los padres debe afrontar en algún momento el mal comportamiento o hábitos inadecuados de uno o más de sus hijos.
Ya se trate de un niño que se queja continuamente poniendo voz de bebé, un niño en edad escolar que deja la ropa tirada en cualquier parte o un adolescente que utiliza un lenguaje excesivamente soez.



Abordar este tipo de dificultades supone un reto para muchos padres, que se preguntan si deben ignorar el comportamiento molesto de su hijo o tratar de reconducirlo de alguna forma. Una regla útil para decidirse es hacer una diferenciación entre los comportamientos que son peligrosos para el propio niño o suponen una amenaza para los derechos y la comodidad de los demás; y aquellos que no lo son.


Algo que también te puedes preguntar es si se trata de un comportamiento razonable para la edad del niño. Por ejemplo, es perfectamente razonable esperar que un niño de ocho años no te moleste mientras estás en el teléfono durante veinte minutos, pero no es razonable esperar lo mismo de un niño de sólo dos años.




También es útil tener en cuenta las características socioemocionales y personales de cada niño, así como la estabilidad del entorno familiar, ya que puede ser responsable o al menos condicionar que se desencadene un comportamiento inusual en éste, tanto en casa como en el cole.


Sea cual sea el motivo por el que el niño ha alterado su comportamiento de forma negativa, a continuación se presentan cuatro principios que serán de mucha utilidad para aquellos padres que deseen modificar el comportamiento disruptivo de su hijo o hija. Eso sí, es imprescindible que los apliques con paciencia y persistencia.


Principio uno: Cambia la respuesta automática que das. Esto es muy importante, porque el comportamiento infantil generalmente busca que le prestes más atención o que respondas a su provocación. Así que simplemente reflexiona sobre la forma en la que sueles responder ante estas situaciones y varía tu forma de actuación.


Principio dos: Practica con tu hijo el comportamiento deseable. Ensayar la conducta deseada es fundamental para el aprendizaje de un nuevo comportamiento. Recuerda, no es suficiente con decirle al niño o la niña lo que esperas que haga, enséñale a hacerlo. Por ejemplo, si tienes un niño de 6 años que no para de hablar como un bebé cuando quiere algo, practica con él el hecho de pedir ayuda utilizando un tono normal.


Principio tres: Minimiza el comportamiento que no te gusta. Esto significa que cuando los niños continúen con su comportamiento indeseado a pesar de tus brillantes sugerencias, ignóralo, y no insistas tratando de modificarlo. Recuerda que cambiar un comportamiento es algo que necesita tiempo, sobre todo si se ha producido durante mucho tiempo.


Principio cuatro: alaba la conducta apropiada. Cuando tus hijos se comporten de la manera deseada muestra tu más sincero agradecimiento. Normalmente damos por sentado el buen comportamiento y no le prestamos atención, sin embargo, esa es la conducta a la que más debemos atender. Por ejemplo, haremos toda una fiesta si nuestro niño quejica y con voz de bebé, utiliza un tono de voz normal para pedir algo.

Al igual que cualquier proceso, estos principios sólo funcionarán si te comprometes y los pones en práctica de forma consistente. No tengas miedo de adaptarlo a tus circunstancias personales. Recuerda, que lo importante es que actúes de forma estratégica y metódica.




Después de ayudar a cientos de padres a afrontar el comportamiento disruptivo, puedo afirmar que el padre y la madre que se compromete a cambiar la conducta de su hijo y aplica las estrategias de forma consistente consigue un resultado 100% satisfactorio.



Por Jenny Guerra Hernández

www.psicopedagogiaencasa.com

La frase para meditar del día

La esperanza
no avergüenza,
sino que tranquiliza
tu alma
y te eleva
al plano de la Fe.

miércoles, 1 de junio de 2011

Si ellos pudieron...

◙El mono japonés, Macaca fuscata, ha sido observado y documentado por más de 30 años. En 1952, en la isla de Koshima, los científicos les proveían a los monos con patatas dulces dejadas caer en la arena. A los monos les gustaba el sabor de las patatas dulces crudas, pero hallaban la arena desagradable.



◙Una hembra de 18 meses de nombre Imo descubrió que podía resolver el problema lavando las patatas en una quebrada cercana. Ella le enseñó este truco a su madre. Sus compañeros de juego también aprendieron esta nueva manera y los enseñaron a sus madres, también.


◙Esta innovación cultural fue gradualmente adoptada por varios monos frente a los ojos de los científicos. Entre 1952 y 1958, todos los monos jóvenes aprendieron a lavar las patatas dulces arenosas para hacerlas más palatables. Sólo los adultos que imitaron a sus hijos aprendieron esta mejora social. Otros adultos siguieron comiendo las patatas dulces pero sucias.

◙Entonces algo sorprendente ocurrió. En el otoño de 1958, un cierto número de monos de Koshima estaban lavando las patatas dulces -no se conoce el número exacto. Supongamos que cuando el sol salió una mañana había 99 monos en la Isla de Koshima que habían aprendido a lavar sus patatas dulces. Asumamos también que más tarde esa mañana, el centésimo mono aprendió a lavar patatas. !Entonces ocurrió!


◙Para la siguiente tarde, casi todos en la tribu estaban lavando las patatas dulces antes de comerlas. La energía adicional de este centésimo mono, de alguna manera, ¡creó una brecha ideológica!


◙Pero observen. Lo más sorprendente que notaron los científicos fue que el hábito de lavar las patatas dulces se propagó espontáneamente al otro lado del mar -¡colonias de monos en otras islas y en tierra firme en Takasakiyama comenzaron a lavar sus patatas dulces!




"Marea de Vida", Watson, pp. 147-148, Bantam Books, 1980

La frase para meditar del día

Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado.




Samuel Johnson

lunes, 30 de mayo de 2011

Fobia rara no?

Eisoptrofobia:



Miedo a los espejos o de verse en un espejo.

Buen Lunes

Leí una fábula acerca de un hombre que estaba mirando en una tienda cuando hizo el pavoroso descubrimiento de que Dios estaba detrás del mostrador.
Así que el hombre se acercó, y preguntó:
-Qué vendes?» Dios respondió:
-¿Qué desea tu corazón?-
 El hombre dijo:
-Quiero felicidad, paz mental y libertad del temor  para mí y para todo el mundo-.
 Dios sonrió y dijo:
 -Aquí no vendo frutos. Sólo semillas-.

¿Te han dado semillas y sientes que no tiene sentido?
¿No te crees capáz de sembrar y mucho menos de esperar a ver el fruto?
Pues si no estás dispuesto a ésto no puedo augurarte un buen futuro.
EL futuro con felicidad no depende de esa semilla...
Sino de que te atrevas a plantarla, a regarla, a cuidarla hasta que sea plenamente poderosa!!

Que tengas una buena semana ¡Sembrador!

La frase para meditar del día

Cualquier cosa que hayas decidido hacer, hazla con todas tus fuerzas.


Eclesiastés

domingo, 29 de mayo de 2011

Domingo Día de Reflexión

Cecilia se queja todo el tiempo de que no gana suficiente dinero, de que no puede comprar lo que desea y que jamás podrá conseguir nada. Un consejero le dijo:


_Estás desperdiciando tu energía en quejarte en lugar de usarla para avanzar.


-No comprendes... Mi empleo es el problema, no yo -replicó ella.


-Tu empleo mal pago puedes ser un problema y puede ser que tu jefe sea demasiado exigente, pero si siempre estás tan disconforme, te causas un daño mayor del que puedas causarte el trabajo o tu jefe.


-¿Y qué puedo hacer yo? -quiso saber ella.


- No puedes controlar el trabajo ni a tu jefe pero sí puedes controlar tus sentimientos respecto de ellos. Modifica tu actitud -respondió el consejero.


Cecilia aceptó el consejo. Cuando dejó de lamentarse de la vida, la gente a su alrededor lo notó de inmediato. Consiguió un ascenso y su nuevo puesto le generó mejores posibilidades. De ahí que en pocos meses la transfirieron a otro departamento con un sueldo mayor y un jefe que le brindaba todo su apoyo.


Lo que consideramos horrible es un estado de actitud. Un cambio de actitud ¡cambiará el estado de las cosas!



Que tengas un excelente domingo.

La frase para meditar del día

Esperanza,
me has ayudado tanto.
Esperanza, me sostuviste cuando nadie
estuvo a mi lado.
Esperanza, dicha
de los que aman.

viernes, 27 de mayo de 2011

miércoles, 25 de mayo de 2011

martes, 24 de mayo de 2011

4 estrategias para tener en cuenta con los niños

La mayoría de los padres debe afrontar en algún momento el mal comportamiento o hábitos inadecuados de uno o más de sus hijos.
Ya se trate de un niño que se queja continuamente poniendo voz de bebé, un niño en edad escolar que deja la ropa tirada en cualquier parte o un adolescente que utiliza un lenguaje excesivamente soez.



Abordar este tipo de dificultades supone un reto para muchos padres, que se preguntan si deben ignorar el comportamiento molesto de su hijo o tratar de reconducirlo de alguna forma. Una regla útil para decidirse es hacer una diferenciación entre los comportamientos que son peligrosos para el propio niño o suponen una amenaza para los derechos y la comodidad de los demás; y aquellos que no lo son.


Algo que también te puedes preguntar es si se trata de un comportamiento razonable para la edad del niño. Por ejemplo, es perfectamente razonable esperar que un niño de ocho años no te moleste mientras estás en el teléfono durante veinte minutos, pero no es razonable esperar lo mismo de un niño de sólo dos años.




También es útil tener en cuenta las características socioemocionales y personales de cada niño, así como la estabilidad del entorno familiar, ya que puede ser responsable o al menos condicionar que se desencadene un comportamiento inusual en éste, tanto en casa como en el cole.


Sea cual sea el motivo por el que el niño ha alterado su comportamiento de forma negativa, a continuación se presentan cuatro principios que serán de mucha utilidad para aquellos padres que deseen modificar el comportamiento disruptivo de su hijo o hija. Eso sí, es imprescindible que los apliques con paciencia y persistencia.


Principio uno: Cambia la respuesta automática que das. Esto es muy importante, porque el comportamiento infantil generalmente busca que le prestes más atención o que respondas a su provocación. Así que simplemente reflexiona sobre la forma en la que sueles responder ante estas situaciones y varía tu forma de actuación.


Principio dos: Practica con tu hijo el comportamiento deseable. Ensayar la conducta deseada es fundamental para el aprendizaje de un nuevo comportamiento. Recuerda, no es suficiente con decirle al niño o la niña lo que esperas que haga, enséñale a hacerlo. Por ejemplo, si tienes un niño de 6 años que no para de hablar como un bebé cuando quiere algo, practica con él el hecho de pedir ayuda utilizando un tono normal.


Principio tres: Minimiza el comportamiento que no te gusta. Esto significa que cuando los niños continúen con su comportamiento indeseado a pesar de tus brillantes sugerencias, ignóralo, y no insistas tratando de modificarlo. Recuerda que cambiar un comportamiento es algo que necesita tiempo, sobre todo si se ha producido durante mucho tiempo.


Principio cuatro: alaba la conducta apropiada. Cuando tus hijos se comporten de la manera deseada muestra tu más sincero agradecimiento. Normalmente damos por sentado el buen comportamiento y no le prestamos atención, sin embargo, esa es la conducta a la que más debemos atender. Por ejemplo, haremos toda una fiesta si nuestro niño quejica y con voz de bebé, utiliza un tono de voz normal para pedir algo.

Al igual que cualquier proceso, estos principios sólo funcionarán si te comprometes y los pones en práctica de forma consistente. No tengas miedo de adaptarlo a tus circunstancias personales. Recuerda, que lo importante es que actúes de forma estratégica y metódica.




Después de ayudar a cientos de padres a afrontar el comportamiento disruptivo, puedo afirmar que el padre y la madre que se compromete a cambiar la conducta de su hijo y aplica las estrategias de forma consistente consigue un resultado 100% satisfactorio.



Por Jenny Guerra Hernández

www.psicopedagogiaencasa.com

La frase para meditar del día

La esperanza
no avergüenza,
sino que tranquiliza
tu alma
y te eleva
al plano de la Fe.