Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu vida.
Aunque no seas Miguel Angel, puedes hacer de tu vida una obra maestra.
Aunque no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede transformarse en un film primoroso.
Aunque cantes desafinado, tu existencia puede ser una linda canción, que cualquier afamado compositor envidiaría.
Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica sinfonía que los clásicos respetarían.
Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones tu vida puede transformarse en un reportaje modelo.
Aunque no tengas gran cultura puedes cultivar la sabiduría de la caridad.
Aunque tu trabajo sea humilde, puedes convertir tu día en oración.
Aunque tengas cuarenta, cincuenta, sesenta o setenta años, puedes ser joven de espíritu.
Aunque las arrugas ya marquen tu rostro, vale más tu belleza interior.
Aunque tus pies sangren en los tropiezos y piedras del camino, tu rostro puede sonreír.
Aunque tus manos conserven las cicatrices de los problemas y de las incomprensiones, tus labios pueden agradecer.
Aunque las lágrimas amargas recorran tu rostro, tienes un corazón para amar.
Aunque no lo comprendas, en el cielo tienes reservado un lugar...
Arturo Quirós Lépiz
jueves, 30 de septiembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
¿Qué escogerias?
Al inicio de mi clase de las 8:00 a.m. un lunes en la Universidad de Nevada en Las Vegas (UNLV), alegremente le pregunté a mis estudiantes cómo habían pasado su fin de semana.
Un joven me dijo que su fin de semana no había sido muy bueno. Le habían extraído su muela del juicio.
El joven procedió a preguntarme por qué siempre parecía tan feliz.
Su pregunta me recordó algo que había leído en algún lado antes:
"Déjeme darle un ejemplo", continué.
Los otros sesenta estudiantes en la clase dejaron su tertulia y comenzaron a escuchar nuestra conversación.
"Además de enseñar aquí en la UNLV, también lo hago en la universidad comunitaria en Henderson, a unas diecisiete millas de donde vivo, por la autopista. Un día, hace algunas semanas, conduje esas diecisiete millas hasta Henderson. Salí de la autopista y me dirigí hacia la calle de la universidad.
Sólo tenía que conducir otro cuarto de milla por esa calle para llegar a la Universidad.
Pero justo entonces, se me paró el auto. Intenté darle ignición de nuevo, pero el motor no arrancó.
Así que puse mis luces tintineantes, tomé mis libros y me encaminé hacia la universidad".
"Tan pronto como llegué, llamé a la Asociación de Automovilistas de los EUA (AAA) y les pedí que me enviase una grúa. La secretaria en la oficina del director me preguntó qué había pasado. Este es mi día de suerte", contesté sonreído.
"Su auto se descompone y ¿hoy es su día de suerte?" Ella estaba sorprendida. "¿Qué quiere decir?"
"Yo vivo a diecisiete millas de aquí", le contesté. "Mi auto pudo haberse descompuesto en cualquier lugar de la autopista. No lo hizo. En vez de eso, se descompuso en el lugar perfecto: a la salida de la autopista, a una distancia que yo pudiera caminar hasta aquí.
Todavía puedo dictar mi clase, y he podido hacer los arreglos para que la grúa me encuentre después de clases. Si mi auto debía dañarse hoy, no pudo haber pasado de mejor manera".
Los ojos de la secretaria se abrieron por completo y luego sonrió.
Le sonreí de vuelta y me dirigí hacia el salón.
Así terminó mi historia a los estudiantes de mi clase de Economía en UNLV.
Observé los sesenta rostros en el salón. A pesar de lo temprano de la hora, nadie se había dormido. De alguna manera, mi historia los había tocado. O tal vez no fue la historia en absoluto. De hecho, todo había comenzado con el comentario del estudiante de que me veía alegre.
Lee Ryan Miller, copyright 2004, extracto de su libro "Enseñando entre Palmas de Neón"
Un joven me dijo que su fin de semana no había sido muy bueno. Le habían extraído su muela del juicio.
El joven procedió a preguntarme por qué siempre parecía tan feliz.
Su pregunta me recordó algo que había leído en algún lado antes:
"Cada mañana que nos levantamos, podemos escoger cómo queremos enfrentar la vida ese día".
Le dije al joven: "Escojo estarlo".
"Déjeme darle un ejemplo", continué.
Los otros sesenta estudiantes en la clase dejaron su tertulia y comenzaron a escuchar nuestra conversación.
"Además de enseñar aquí en la UNLV, también lo hago en la universidad comunitaria en Henderson, a unas diecisiete millas de donde vivo, por la autopista. Un día, hace algunas semanas, conduje esas diecisiete millas hasta Henderson. Salí de la autopista y me dirigí hacia la calle de la universidad.
Sólo tenía que conducir otro cuarto de milla por esa calle para llegar a la Universidad.
Pero justo entonces, se me paró el auto. Intenté darle ignición de nuevo, pero el motor no arrancó.
Así que puse mis luces tintineantes, tomé mis libros y me encaminé hacia la universidad".
"Tan pronto como llegué, llamé a la Asociación de Automovilistas de los EUA (AAA) y les pedí que me enviase una grúa. La secretaria en la oficina del director me preguntó qué había pasado. Este es mi día de suerte", contesté sonreído.
"Su auto se descompone y ¿hoy es su día de suerte?" Ella estaba sorprendida. "¿Qué quiere decir?"
"Yo vivo a diecisiete millas de aquí", le contesté. "Mi auto pudo haberse descompuesto en cualquier lugar de la autopista. No lo hizo. En vez de eso, se descompuso en el lugar perfecto: a la salida de la autopista, a una distancia que yo pudiera caminar hasta aquí.
Todavía puedo dictar mi clase, y he podido hacer los arreglos para que la grúa me encuentre después de clases. Si mi auto debía dañarse hoy, no pudo haber pasado de mejor manera".
Los ojos de la secretaria se abrieron por completo y luego sonrió.
Le sonreí de vuelta y me dirigí hacia el salón.
Así terminó mi historia a los estudiantes de mi clase de Economía en UNLV.
Observé los sesenta rostros en el salón. A pesar de lo temprano de la hora, nadie se había dormido. De alguna manera, mi historia los había tocado. O tal vez no fue la historia en absoluto. De hecho, todo había comenzado con el comentario del estudiante de que me veía alegre.
Un sabio dijo una vez:
"Quienes somos habla más alto que cualquier cosa que podamos decir".
Supongo que así debe ser.
Lee Ryan Miller, copyright 2004, extracto de su libro "Enseñando entre Palmas de Neón"
martes, 28 de septiembre de 2010
lunes, 27 de septiembre de 2010
Mirá con atención
Me parece un excelente tema para comenzar la semana.
Mirá y leé con atención. No tengas miedo de sentirte identificado por alguna parte de esta presentación.
Esa es la idea, al menos, eso espero que suceda.
Gracias Clara de: http://menteclarita.blogspot.com/
Mirá y leé con atención. No tengas miedo de sentirte identificado por alguna parte de esta presentación.
Esa es la idea, al menos, eso espero que suceda.
Gracias Clara de: http://menteclarita.blogspot.com/
domingo, 26 de septiembre de 2010
Domingo día de reflexión
Yo creo que el éxito no está en lo económico.
Yo creo que una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela.
Creo que eso es lo que menos vale.
Lo que vale es tener los pies sobre la tierra, la familia, el concepto de familia, los amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, no físico necesariamente". Pienso que a este concepto bien le puedo añadir una reflexión que me regaló mi madre:
El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina.
No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiasteis. No se debe a la dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan en tu garaje.
No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador o hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces.
No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas a bordar en tu ropa, o si antes de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. No se tratas de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.
El éxito.... Se debe a cuanta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.
Se trata de si te recuerdan cuando te vas.
Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Si se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños.
Si tu logros no hieren a tus semejantes.
Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás.
Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y si te preocupaste por los ancianos.Es tu bondad tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta.
No es acerca de cuantos te siguen si no de cuantos realmente te aman.
No es acerca de transmitir, si no cuantos te creen, si eres feliz o finges estarlo.
Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar.
Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más,
y no de tener más.
Autor Desconocido.
Yo creo que una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela.
Creo que eso es lo que menos vale.
Lo que vale es tener los pies sobre la tierra, la familia, el concepto de familia, los amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, no físico necesariamente". Pienso que a este concepto bien le puedo añadir una reflexión que me regaló mi madre:
El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina.
No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiasteis. No se debe a la dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan en tu garaje.
No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador o hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces.
No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas a bordar en tu ropa, o si antes de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. No se tratas de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.
El éxito.... Se debe a cuanta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.
Se trata de si te recuerdan cuando te vas.
Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Si se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños.
Si tu logros no hieren a tus semejantes.
Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás.
Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y si te preocupaste por los ancianos.Es tu bondad tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta.
No es acerca de cuantos te siguen si no de cuantos realmente te aman.
No es acerca de transmitir, si no cuantos te creen, si eres feliz o finges estarlo.
Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar.
Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más,
y no de tener más.
ESTO ES ÈXITO.
Autor Desconocido.
sábado, 25 de septiembre de 2010
NO dejes de dar gracias
¿Alguna vez te sentiste solo y esa persona justo
te llamó por teléfono?
Gracias.
¿Alguna vez sentiste miedo y te tomaron
de la mano acompañandote?
Gracias.
¿Alguna vez sentiste que nada tenía sentido pero miraste los ojos puros de un niño y reviviste?
Gracias
Gracias a aquel que te llamó por teléfono,
por aquel que te dio la mano cuando el miedo te paralizó.
Gracias por ese niño que te regaló su mirada sincera.
Da Gracias cada vez que puedas.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Fábula de Esopo
Un águila y una zorra que eran muy amigas decidieron vivir juntas con la idea de que eso reforzaría su amistad.
Entonces el águila escogió un árbol muy elevado para poner allí sus huevos, mientras que la zorra soltó a sus hijos bajo unas zarzas sobre la tierra al pie del mismo árbol.
Un día que la zorra salió a buscar su comida, el águila, que estaba hambrienta cayó sobre las zarzas, se llevó a los zorruelos, y entonces ella y sus crías se regocijaron con un banquete.
Regresó la zorra y más le dolió el no poder vengarse, que saber de la muerte de sus pequeños;
¿Cómo podría ella, siendo un animal terrestre, sin poder volar, perseguir a uno que vuela?
Tuvo que conformarse con el usual consuelo de los débiles e impotentes: maldecir desde lejos a su enemigo.
Más no pasó mucho tiempo para que el águila recibiera el pago de su traición contra la amistad.
Se encontraban en el campo unos pastores sacrificando una cabra; cayó el águila sobre ella y se llevó una víscera que aún conservaba fuego, colocándola en su nido.
Vino un fuerte viento y transmitió el fuego a las pajas, ardiendo también sus pequeños aguiluchos, que por pequeños aún no sabían volar, los cuales se vinieron al suelo.
Corrió entonces la zorra, y tranquilamente devoró a todos los aguiluchos ante los ojos de su enemiga.
Nunca traiciones la amistad sincera, pues si lo hicieras, tarde o temprano del cielo llegará el castigo.
Entonces el águila escogió un árbol muy elevado para poner allí sus huevos, mientras que la zorra soltó a sus hijos bajo unas zarzas sobre la tierra al pie del mismo árbol.
Un día que la zorra salió a buscar su comida, el águila, que estaba hambrienta cayó sobre las zarzas, se llevó a los zorruelos, y entonces ella y sus crías se regocijaron con un banquete.
Regresó la zorra y más le dolió el no poder vengarse, que saber de la muerte de sus pequeños;
¿Cómo podría ella, siendo un animal terrestre, sin poder volar, perseguir a uno que vuela?
Tuvo que conformarse con el usual consuelo de los débiles e impotentes: maldecir desde lejos a su enemigo.
Más no pasó mucho tiempo para que el águila recibiera el pago de su traición contra la amistad.
Se encontraban en el campo unos pastores sacrificando una cabra; cayó el águila sobre ella y se llevó una víscera que aún conservaba fuego, colocándola en su nido.
Vino un fuerte viento y transmitió el fuego a las pajas, ardiendo también sus pequeños aguiluchos, que por pequeños aún no sabían volar, los cuales se vinieron al suelo.
Corrió entonces la zorra, y tranquilamente devoró a todos los aguiluchos ante los ojos de su enemiga.
Nunca traiciones la amistad sincera, pues si lo hicieras, tarde o temprano del cielo llegará el castigo.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Cosas que un Hombre sencible haría.
1. Sabe como hacerte sonreír cuando estás triste.☺☺
2. Trata de oler tu pelo secretamente , pero tu SIEMPRE te das cuenta.☺☺
3. Te defiende cuando lo necesitas , pero aun así respeta tu Independencia.☺☺
4. Te da el control remoto durante el Juego.☺☺
5. Va por detrás de ti y pone sus brazos a tu alrededor.☺☺
6. Juega con tu pelo.☺☺
7. Sus Manos Siempre encuentran las Tuyas.☺☺
8. Te ofrece muchos masajes.☺☺
9. Baila contigo aunque se sienta como un tonto.☺☺
10. NUNCA HUYE DEL AMOR.☺☺
11. Es gracioso pero sabe cuando ser serio.☺☺
12. Se da cuenta que está siendo gracioso cuando necesita ser serio.☺☺
13. Es paciente cuando te tomas más tiempo del necesario.☺☺
14. Ríe con gusto.☺☺
15. Planea una cita romántica llena de sorpresas que él normalmente no haría porque él sabe que significan mucho para ti.☺☺
16. Te Aprecia.☺☺
17. Ayuda a los demás.☺☺
18. Maneja 5 horas solo para verte un minuto.☺☺
19. Siempre te da un beso en la mejilla cuando lo siente aunque sus amigos lo estén viendo.☺☺
20. Canta aunque no pueda.☺☺
21. Tiene un sentido de humor creativo.☺☺
22. Se queda mirándote.☺☺
23. Te Llama sin ninguna razón.☺☺
24. Deja de Fumar, de beber las drogas porque le importas y te ama tanto que es capaz de dejarlo todo.☺☺
25. Sabe dar lugar a las cosas espirituales en su vida.☺☺
2. Trata de oler tu pelo secretamente , pero tu SIEMPRE te das cuenta.☺☺
3. Te defiende cuando lo necesitas , pero aun así respeta tu Independencia.☺☺
4. Te da el control remoto durante el Juego.☺☺
5. Va por detrás de ti y pone sus brazos a tu alrededor.☺☺
6. Juega con tu pelo.☺☺
7. Sus Manos Siempre encuentran las Tuyas.☺☺
8. Te ofrece muchos masajes.☺☺
9. Baila contigo aunque se sienta como un tonto.☺☺
10. NUNCA HUYE DEL AMOR.☺☺
11. Es gracioso pero sabe cuando ser serio.☺☺
12. Se da cuenta que está siendo gracioso cuando necesita ser serio.☺☺
13. Es paciente cuando te tomas más tiempo del necesario.☺☺
14. Ríe con gusto.☺☺
15. Planea una cita romántica llena de sorpresas que él normalmente no haría porque él sabe que significan mucho para ti.☺☺
16. Te Aprecia.☺☺
17. Ayuda a los demás.☺☺
18. Maneja 5 horas solo para verte un minuto.☺☺
19. Siempre te da un beso en la mejilla cuando lo siente aunque sus amigos lo estén viendo.☺☺
20. Canta aunque no pueda.☺☺
21. Tiene un sentido de humor creativo.☺☺
22. Se queda mirándote.☺☺
23. Te Llama sin ninguna razón.☺☺
24. Deja de Fumar, de beber las drogas porque le importas y te ama tanto que es capaz de dejarlo todo.☺☺
25. Sabe dar lugar a las cosas espirituales en su vida.☺☺
♥♥Sensibilidad es clave en la vida♥♥
Sensibilidad con quienes vivimos es determinante.
Dejemos que la sensibilidad
espiritual nos controle.
♥♥♥Cuando perdemos la sensibilidad
le abrimos puertas a la crueldad
y a la perversidad♥♥♥
Leido en Renuevo de Plenitud.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
SI PUDIERAMOS CAMBIAR
Si pudieramos cambiar...
...la mentira por la verdad,
...el recibir por el dar,
....el odio por el perdón,
...la duda por la fe,
...la envidia por la aceptación,
...la intolerancia por la paciencia,
...la dureza por la flexibilidad,
...el miedo por el coraje,
....el desistir por el perseverar,
...las palabras de más por la prudencia,
...la soberbia por la humildad,
el conformarse por el progresar,
....el ocio por el trabajo,
...los sueños por su realización,
...la ambición desmedida por el honor...
y...
¿Qué te lo impide?
Edwin Acosta
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jueves, 30 de septiembre de 2010
¿Te reflejas aunque sea un poco?
Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu vida.
Aunque no seas Miguel Angel, puedes hacer de tu vida una obra maestra.
Aunque no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede transformarse en un film primoroso.
Aunque cantes desafinado, tu existencia puede ser una linda canción, que cualquier afamado compositor envidiaría.
Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica sinfonía que los clásicos respetarían.
Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones tu vida puede transformarse en un reportaje modelo.
Aunque no tengas gran cultura puedes cultivar la sabiduría de la caridad.
Aunque tu trabajo sea humilde, puedes convertir tu día en oración.
Aunque tengas cuarenta, cincuenta, sesenta o setenta años, puedes ser joven de espíritu.
Aunque las arrugas ya marquen tu rostro, vale más tu belleza interior.
Aunque tus pies sangren en los tropiezos y piedras del camino, tu rostro puede sonreír.
Aunque tus manos conserven las cicatrices de los problemas y de las incomprensiones, tus labios pueden agradecer.
Aunque las lágrimas amargas recorran tu rostro, tienes un corazón para amar.
Aunque no lo comprendas, en el cielo tienes reservado un lugar...
Arturo Quirós Lépiz
Aunque no seas Miguel Angel, puedes hacer de tu vida una obra maestra.
Aunque no entiendas de cine, ni de cámaras, tu existencia puede transformarse en un film primoroso.
Aunque cantes desafinado, tu existencia puede ser una linda canción, que cualquier afamado compositor envidiaría.
Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica sinfonía que los clásicos respetarían.
Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones tu vida puede transformarse en un reportaje modelo.
Aunque no tengas gran cultura puedes cultivar la sabiduría de la caridad.
Aunque tu trabajo sea humilde, puedes convertir tu día en oración.
Aunque tengas cuarenta, cincuenta, sesenta o setenta años, puedes ser joven de espíritu.
Aunque las arrugas ya marquen tu rostro, vale más tu belleza interior.
Aunque tus pies sangren en los tropiezos y piedras del camino, tu rostro puede sonreír.
Aunque tus manos conserven las cicatrices de los problemas y de las incomprensiones, tus labios pueden agradecer.
Aunque las lágrimas amargas recorran tu rostro, tienes un corazón para amar.
Aunque no lo comprendas, en el cielo tienes reservado un lugar...
Arturo Quirós Lépiz
miércoles, 29 de septiembre de 2010
¿Qué escogerias?
Al inicio de mi clase de las 8:00 a.m. un lunes en la Universidad de Nevada en Las Vegas (UNLV), alegremente le pregunté a mis estudiantes cómo habían pasado su fin de semana.
Un joven me dijo que su fin de semana no había sido muy bueno. Le habían extraído su muela del juicio.
El joven procedió a preguntarme por qué siempre parecía tan feliz.
Su pregunta me recordó algo que había leído en algún lado antes:
"Déjeme darle un ejemplo", continué.
Los otros sesenta estudiantes en la clase dejaron su tertulia y comenzaron a escuchar nuestra conversación.
"Además de enseñar aquí en la UNLV, también lo hago en la universidad comunitaria en Henderson, a unas diecisiete millas de donde vivo, por la autopista. Un día, hace algunas semanas, conduje esas diecisiete millas hasta Henderson. Salí de la autopista y me dirigí hacia la calle de la universidad.
Sólo tenía que conducir otro cuarto de milla por esa calle para llegar a la Universidad.
Pero justo entonces, se me paró el auto. Intenté darle ignición de nuevo, pero el motor no arrancó.
Así que puse mis luces tintineantes, tomé mis libros y me encaminé hacia la universidad".
"Tan pronto como llegué, llamé a la Asociación de Automovilistas de los EUA (AAA) y les pedí que me enviase una grúa. La secretaria en la oficina del director me preguntó qué había pasado. Este es mi día de suerte", contesté sonreído.
"Su auto se descompone y ¿hoy es su día de suerte?" Ella estaba sorprendida. "¿Qué quiere decir?"
"Yo vivo a diecisiete millas de aquí", le contesté. "Mi auto pudo haberse descompuesto en cualquier lugar de la autopista. No lo hizo. En vez de eso, se descompuso en el lugar perfecto: a la salida de la autopista, a una distancia que yo pudiera caminar hasta aquí.
Todavía puedo dictar mi clase, y he podido hacer los arreglos para que la grúa me encuentre después de clases. Si mi auto debía dañarse hoy, no pudo haber pasado de mejor manera".
Los ojos de la secretaria se abrieron por completo y luego sonrió.
Le sonreí de vuelta y me dirigí hacia el salón.
Así terminó mi historia a los estudiantes de mi clase de Economía en UNLV.
Observé los sesenta rostros en el salón. A pesar de lo temprano de la hora, nadie se había dormido. De alguna manera, mi historia los había tocado. O tal vez no fue la historia en absoluto. De hecho, todo había comenzado con el comentario del estudiante de que me veía alegre.
Lee Ryan Miller, copyright 2004, extracto de su libro "Enseñando entre Palmas de Neón"
Un joven me dijo que su fin de semana no había sido muy bueno. Le habían extraído su muela del juicio.
El joven procedió a preguntarme por qué siempre parecía tan feliz.
Su pregunta me recordó algo que había leído en algún lado antes:
"Cada mañana que nos levantamos, podemos escoger cómo queremos enfrentar la vida ese día".
Le dije al joven: "Escojo estarlo".
"Déjeme darle un ejemplo", continué.
Los otros sesenta estudiantes en la clase dejaron su tertulia y comenzaron a escuchar nuestra conversación.
"Además de enseñar aquí en la UNLV, también lo hago en la universidad comunitaria en Henderson, a unas diecisiete millas de donde vivo, por la autopista. Un día, hace algunas semanas, conduje esas diecisiete millas hasta Henderson. Salí de la autopista y me dirigí hacia la calle de la universidad.
Sólo tenía que conducir otro cuarto de milla por esa calle para llegar a la Universidad.
Pero justo entonces, se me paró el auto. Intenté darle ignición de nuevo, pero el motor no arrancó.
Así que puse mis luces tintineantes, tomé mis libros y me encaminé hacia la universidad".
"Tan pronto como llegué, llamé a la Asociación de Automovilistas de los EUA (AAA) y les pedí que me enviase una grúa. La secretaria en la oficina del director me preguntó qué había pasado. Este es mi día de suerte", contesté sonreído.
"Su auto se descompone y ¿hoy es su día de suerte?" Ella estaba sorprendida. "¿Qué quiere decir?"
"Yo vivo a diecisiete millas de aquí", le contesté. "Mi auto pudo haberse descompuesto en cualquier lugar de la autopista. No lo hizo. En vez de eso, se descompuso en el lugar perfecto: a la salida de la autopista, a una distancia que yo pudiera caminar hasta aquí.
Todavía puedo dictar mi clase, y he podido hacer los arreglos para que la grúa me encuentre después de clases. Si mi auto debía dañarse hoy, no pudo haber pasado de mejor manera".
Los ojos de la secretaria se abrieron por completo y luego sonrió.
Le sonreí de vuelta y me dirigí hacia el salón.
Así terminó mi historia a los estudiantes de mi clase de Economía en UNLV.
Observé los sesenta rostros en el salón. A pesar de lo temprano de la hora, nadie se había dormido. De alguna manera, mi historia los había tocado. O tal vez no fue la historia en absoluto. De hecho, todo había comenzado con el comentario del estudiante de que me veía alegre.
Un sabio dijo una vez:
"Quienes somos habla más alto que cualquier cosa que podamos decir".
Supongo que así debe ser.
Lee Ryan Miller, copyright 2004, extracto de su libro "Enseñando entre Palmas de Neón"
martes, 28 de septiembre de 2010
lunes, 27 de septiembre de 2010
Mirá con atención
Me parece un excelente tema para comenzar la semana.
Mirá y leé con atención. No tengas miedo de sentirte identificado por alguna parte de esta presentación.
Esa es la idea, al menos, eso espero que suceda.
Gracias Clara de: http://menteclarita.blogspot.com/
Mirá y leé con atención. No tengas miedo de sentirte identificado por alguna parte de esta presentación.
Esa es la idea, al menos, eso espero que suceda.
Gracias Clara de: http://menteclarita.blogspot.com/
domingo, 26 de septiembre de 2010
Domingo día de reflexión
Yo creo que el éxito no está en lo económico.
Yo creo que una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela.
Creo que eso es lo que menos vale.
Lo que vale es tener los pies sobre la tierra, la familia, el concepto de familia, los amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, no físico necesariamente". Pienso que a este concepto bien le puedo añadir una reflexión que me regaló mi madre:
El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina.
No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiasteis. No se debe a la dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan en tu garaje.
No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador o hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces.
No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas a bordar en tu ropa, o si antes de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. No se tratas de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.
El éxito.... Se debe a cuanta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.
Se trata de si te recuerdan cuando te vas.
Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Si se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños.
Si tu logros no hieren a tus semejantes.
Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás.
Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y si te preocupaste por los ancianos.Es tu bondad tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta.
No es acerca de cuantos te siguen si no de cuantos realmente te aman.
No es acerca de transmitir, si no cuantos te creen, si eres feliz o finges estarlo.
Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar.
Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más,
y no de tener más.
Autor Desconocido.
Yo creo que una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela.
Creo que eso es lo que menos vale.
Lo que vale es tener los pies sobre la tierra, la familia, el concepto de familia, los amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, no físico necesariamente". Pienso que a este concepto bien le puedo añadir una reflexión que me regaló mi madre:
El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina.
No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiasteis. No se debe a la dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan en tu garaje.
No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador o hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces.
No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas a bordar en tu ropa, o si antes de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. No se tratas de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.
El éxito.... Se debe a cuanta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.
Se trata de si te recuerdan cuando te vas.
Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Si se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños.
Si tu logros no hieren a tus semejantes.
Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás.
Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y si te preocupaste por los ancianos.Es tu bondad tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta.
No es acerca de cuantos te siguen si no de cuantos realmente te aman.
No es acerca de transmitir, si no cuantos te creen, si eres feliz o finges estarlo.
Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar.
Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más,
y no de tener más.
ESTO ES ÈXITO.
Autor Desconocido.
sábado, 25 de septiembre de 2010
NO dejes de dar gracias
¿Alguna vez te sentiste solo y esa persona justo
te llamó por teléfono?
Gracias.
¿Alguna vez sentiste miedo y te tomaron
de la mano acompañandote?
Gracias.
¿Alguna vez sentiste que nada tenía sentido pero miraste los ojos puros de un niño y reviviste?
Gracias
Gracias a aquel que te llamó por teléfono,
por aquel que te dio la mano cuando el miedo te paralizó.
Gracias por ese niño que te regaló su mirada sincera.
Da Gracias cada vez que puedas.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Fábula de Esopo
Un águila y una zorra que eran muy amigas decidieron vivir juntas con la idea de que eso reforzaría su amistad.
Entonces el águila escogió un árbol muy elevado para poner allí sus huevos, mientras que la zorra soltó a sus hijos bajo unas zarzas sobre la tierra al pie del mismo árbol.
Un día que la zorra salió a buscar su comida, el águila, que estaba hambrienta cayó sobre las zarzas, se llevó a los zorruelos, y entonces ella y sus crías se regocijaron con un banquete.
Regresó la zorra y más le dolió el no poder vengarse, que saber de la muerte de sus pequeños;
¿Cómo podría ella, siendo un animal terrestre, sin poder volar, perseguir a uno que vuela?
Tuvo que conformarse con el usual consuelo de los débiles e impotentes: maldecir desde lejos a su enemigo.
Más no pasó mucho tiempo para que el águila recibiera el pago de su traición contra la amistad.
Se encontraban en el campo unos pastores sacrificando una cabra; cayó el águila sobre ella y se llevó una víscera que aún conservaba fuego, colocándola en su nido.
Vino un fuerte viento y transmitió el fuego a las pajas, ardiendo también sus pequeños aguiluchos, que por pequeños aún no sabían volar, los cuales se vinieron al suelo.
Corrió entonces la zorra, y tranquilamente devoró a todos los aguiluchos ante los ojos de su enemiga.
Nunca traiciones la amistad sincera, pues si lo hicieras, tarde o temprano del cielo llegará el castigo.
Entonces el águila escogió un árbol muy elevado para poner allí sus huevos, mientras que la zorra soltó a sus hijos bajo unas zarzas sobre la tierra al pie del mismo árbol.
Un día que la zorra salió a buscar su comida, el águila, que estaba hambrienta cayó sobre las zarzas, se llevó a los zorruelos, y entonces ella y sus crías se regocijaron con un banquete.
Regresó la zorra y más le dolió el no poder vengarse, que saber de la muerte de sus pequeños;
¿Cómo podría ella, siendo un animal terrestre, sin poder volar, perseguir a uno que vuela?
Tuvo que conformarse con el usual consuelo de los débiles e impotentes: maldecir desde lejos a su enemigo.
Más no pasó mucho tiempo para que el águila recibiera el pago de su traición contra la amistad.
Se encontraban en el campo unos pastores sacrificando una cabra; cayó el águila sobre ella y se llevó una víscera que aún conservaba fuego, colocándola en su nido.
Vino un fuerte viento y transmitió el fuego a las pajas, ardiendo también sus pequeños aguiluchos, que por pequeños aún no sabían volar, los cuales se vinieron al suelo.
Corrió entonces la zorra, y tranquilamente devoró a todos los aguiluchos ante los ojos de su enemiga.
Nunca traiciones la amistad sincera, pues si lo hicieras, tarde o temprano del cielo llegará el castigo.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Cosas que un Hombre sencible haría.
1. Sabe como hacerte sonreír cuando estás triste.☺☺
2. Trata de oler tu pelo secretamente , pero tu SIEMPRE te das cuenta.☺☺
3. Te defiende cuando lo necesitas , pero aun así respeta tu Independencia.☺☺
4. Te da el control remoto durante el Juego.☺☺
5. Va por detrás de ti y pone sus brazos a tu alrededor.☺☺
6. Juega con tu pelo.☺☺
7. Sus Manos Siempre encuentran las Tuyas.☺☺
8. Te ofrece muchos masajes.☺☺
9. Baila contigo aunque se sienta como un tonto.☺☺
10. NUNCA HUYE DEL AMOR.☺☺
11. Es gracioso pero sabe cuando ser serio.☺☺
12. Se da cuenta que está siendo gracioso cuando necesita ser serio.☺☺
13. Es paciente cuando te tomas más tiempo del necesario.☺☺
14. Ríe con gusto.☺☺
15. Planea una cita romántica llena de sorpresas que él normalmente no haría porque él sabe que significan mucho para ti.☺☺
16. Te Aprecia.☺☺
17. Ayuda a los demás.☺☺
18. Maneja 5 horas solo para verte un minuto.☺☺
19. Siempre te da un beso en la mejilla cuando lo siente aunque sus amigos lo estén viendo.☺☺
20. Canta aunque no pueda.☺☺
21. Tiene un sentido de humor creativo.☺☺
22. Se queda mirándote.☺☺
23. Te Llama sin ninguna razón.☺☺
24. Deja de Fumar, de beber las drogas porque le importas y te ama tanto que es capaz de dejarlo todo.☺☺
25. Sabe dar lugar a las cosas espirituales en su vida.☺☺
2. Trata de oler tu pelo secretamente , pero tu SIEMPRE te das cuenta.☺☺
3. Te defiende cuando lo necesitas , pero aun así respeta tu Independencia.☺☺
4. Te da el control remoto durante el Juego.☺☺
5. Va por detrás de ti y pone sus brazos a tu alrededor.☺☺
6. Juega con tu pelo.☺☺
7. Sus Manos Siempre encuentran las Tuyas.☺☺
8. Te ofrece muchos masajes.☺☺
9. Baila contigo aunque se sienta como un tonto.☺☺
10. NUNCA HUYE DEL AMOR.☺☺
11. Es gracioso pero sabe cuando ser serio.☺☺
12. Se da cuenta que está siendo gracioso cuando necesita ser serio.☺☺
13. Es paciente cuando te tomas más tiempo del necesario.☺☺
14. Ríe con gusto.☺☺
15. Planea una cita romántica llena de sorpresas que él normalmente no haría porque él sabe que significan mucho para ti.☺☺
16. Te Aprecia.☺☺
17. Ayuda a los demás.☺☺
18. Maneja 5 horas solo para verte un minuto.☺☺
19. Siempre te da un beso en la mejilla cuando lo siente aunque sus amigos lo estén viendo.☺☺
20. Canta aunque no pueda.☺☺
21. Tiene un sentido de humor creativo.☺☺
22. Se queda mirándote.☺☺
23. Te Llama sin ninguna razón.☺☺
24. Deja de Fumar, de beber las drogas porque le importas y te ama tanto que es capaz de dejarlo todo.☺☺
25. Sabe dar lugar a las cosas espirituales en su vida.☺☺
♥♥Sensibilidad es clave en la vida♥♥
Sensibilidad con quienes vivimos es determinante.
Dejemos que la sensibilidad
espiritual nos controle.
♥♥♥Cuando perdemos la sensibilidad
le abrimos puertas a la crueldad
y a la perversidad♥♥♥
Leido en Renuevo de Plenitud.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
SI PUDIERAMOS CAMBIAR
Si pudieramos cambiar...
...la mentira por la verdad,
...el recibir por el dar,
....el odio por el perdón,
...la duda por la fe,
...la envidia por la aceptación,
...la intolerancia por la paciencia,
...la dureza por la flexibilidad,
...el miedo por el coraje,
....el desistir por el perseverar,
...las palabras de más por la prudencia,
...la soberbia por la humildad,
el conformarse por el progresar,
....el ocio por el trabajo,
...los sueños por su realización,
...la ambición desmedida por el honor...
y...
¿Qué te lo impide?
Edwin Acosta
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