Cuando se dejas de frecuentar
a los verdaderos amigos,
se pierde el equilibrio.
martes, 26 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
Buena Semana!!!!
Eran las ocho de la noche, en una concurrida avenida.
Una pareja va retrasada para cenar con unos amigos.
La dirección es en un rumbo que no suelen frecuentar por lo que ella consultó el mapa antes de salir.
Él conduce y Ella le orienta, y le indica que gire en la siguiente calle a la izquierda. Él argumenta muy seguro que es hacia la derecha.
Inicia la discusión y casi al instante Ella calla y Él decide girar a la derecha. En pocos minutos Él se da cuenta de que estaba equivocado. Aunque es difícil, admite que tomo el camino equivocado, al tiempo que inicia el retorno. Ella en silencio le sonríe con camaradería.
Una vez que llegaron a la cita se disculparon por el retraso la noche transcurrió grata y amena.
Cuando habían emprendido el camino de regreso, Él comenta:
-Tú estabas segura de que tomaba el camino equivocado, ¿por qué no insististe para que me fuera por el correcto?
Ella responde:
- Porque íbamos retrasados y el tráfico tan congestionado, que los ánimos estaban calentándose, estábamos a punto de una agria discusión, si insistía más, habría estropeado la noche,
y Entre Tener Razón y Ser Feliz, prefiero Ser Feliz.
Esta historia fue contada por una directora empresarial durante una conferencia sobre la simplicidad en el mundo del trabajo.
Ella utilizó el escenario para ilustrar la cantidad de energía que gastamos sólo para demostrar que tenemos
razón independientemente de tenerla o no.
Desde entonces, me pregunto más a menudo:
"¿Quiero ser feliz o tener la razón?"
domingo, 24 de julio de 2011
sábado, 23 de julio de 2011
viernes, 22 de julio de 2011
¿Aceptás cualquier regalo?
Era un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo.
Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:
"- Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora"- .
El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado. El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:
¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?
El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.
-Por supuesto que no. Contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.
-Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.
-No entiendo a qué se refiere. Dijo el alumno confundido.
-Muy sencillo -replicó el profesor - tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad. Muchacho -concluyó el profesor en tono gentil- "tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el mío."
Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:
"- Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora"- .
El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado. El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:
¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?
El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.
-Por supuesto que no. Contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.
-Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.
-No entiendo a qué se refiere. Dijo el alumno confundido.
-Muy sencillo -replicó el profesor - tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad. Muchacho -concluyó el profesor en tono gentil- "tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el mío."
Cada día en todo momento, tú puedes escoger qué emociones o sentimientos quieres poner en tu corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que tú decidas cambiarlo.
Es tan grande la libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.
jueves, 21 de julio de 2011
¿Desagradecido? ¡NO!
Se cuenta la historia de un pequeño perro que fue golpeado por un automóvil y echado a un lado de la carretera. Un médico, que justo estaba conduciendo por allí, notó que el perro aún vivía, así que detuvo su automóvil, recogió al perro y lo llevó a casa con él.
Descubrió que el perro había sufrido unas cortaduras y golpes de menor importancia. Reviviendo al perro, el médico limpió sus heridas, luego lo cargó hasta el garaje, donde tenía la intención de proveerle albergue temporal.
Sin embargo, el perro se soltó de sus brazos, brincó al suelo y salió corriendo. ¡Que perro más ingrato! -dijo el doctor para sí.
Le causaba alegría que el perro se recuperara tan rápido, pero estaba un poco molesto de que el animal mostrara tan poco aprecio por su suave y experto cuidado.
No pensó más sobre el incidente hasta la noche siguiente, cuando escuchó unos arañazos en su puerta delantera. Al abrir la puerta, encontró al pequeño perro que había cuidado. ¡A su lado había otro perro herido!
Descubrió que el perro había sufrido unas cortaduras y golpes de menor importancia. Reviviendo al perro, el médico limpió sus heridas, luego lo cargó hasta el garaje, donde tenía la intención de proveerle albergue temporal.
Sin embargo, el perro se soltó de sus brazos, brincó al suelo y salió corriendo. ¡Que perro más ingrato! -dijo el doctor para sí.
Le causaba alegría que el perro se recuperara tan rápido, pero estaba un poco molesto de que el animal mostrara tan poco aprecio por su suave y experto cuidado.
No pensó más sobre el incidente hasta la noche siguiente, cuando escuchó unos arañazos en su puerta delantera. Al abrir la puerta, encontró al pequeño perro que había cuidado. ¡A su lado había otro perro herido!
¡Ten buen ánimo! Puede que nunca veas la diferencia que haces en la vida de otra persona, o la diferencia que la persona pueda hacer en la vida de los demás, no obstante, aquellos con quienes compartes en sus necesidades nunca serán iguales.
La frase para meditar del día
honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente,
y asistirlo cuando lo necesite.
Proverbio italiano.
viernes, 24 de junio de 2011
martes, 21 de junio de 2011
Y se vino el invierno...
Hoy comienza el invierno, la verdad
¡¡¡¡QUE FRIO!!!!!!!
Para aquellos que disfrutan del frío, disfrútenlo, a mí personalmente me gusta más el frío que el verano todo sudoroso de Buenso Aires.
lunes, 20 de junio de 2011
La frase para meditar del día
domingo, 19 de junio de 2011
FEliz Dia del PADRE!!!
Para los papás que pasan cada día por éste blog, comenzando por mi Padre Celestial, seguido del maravilloso papá que tengo que me dió la vida, me crió y ahora me malcría. Para los papás amigos y los que pronto lo serán, para todos.
FELIZ DIA DEL PADRE
Domingo Día de Reflexión
Había una mujer de la nobleza, muy rica, que había crecido cansada de la vida. tenía todo lo que una persona pueda desear excepto felicidad y alegría.
Ella dijo: Estoy aburrida de la vida. Me voy a ir al río y voy a acabar con ella.
Mientras caminaba sola, sintió un a pequeña mano tirando de su falda. miró hacia abajo y vio a un niño pequeño, frágil y aparentemente hambriento que le imploraba: Nosotros somos seis. ¡Nos estamos muriendo de hambre! La mujer pensó, ¿por qué no aliviar a esta desdichada familia? Tengo los medios y mis riquezas ya no van a tener más uso cuando yo muera.
Siguió al pequeño y entró a aquella escena de miseria, enfermedad y necesidad. Ella abrió la cartera y vació su contenido. Los miembros de la familia estaban a su lado con alegría y gratitud. Identificándose aun más con sus necesidades, la rica mujer dijo: ¡Yo vuelvo mañana, y voy a compartir con ustedes más cosas buenas que Dios me ha dado abundantemente!
Dejó aquel cuadro de necesidad y desdicha contenta de que el niño la hubiera encontrado. por primera vez en su vida comprendió la razón de su riqueza. Jamás volvió a pensar en acabar con su vida, porque no tenía sentido ni propósito.
Ella dijo: Estoy aburrida de la vida. Me voy a ir al río y voy a acabar con ella.
Mientras caminaba sola, sintió un a pequeña mano tirando de su falda. miró hacia abajo y vio a un niño pequeño, frágil y aparentemente hambriento que le imploraba: Nosotros somos seis. ¡Nos estamos muriendo de hambre! La mujer pensó, ¿por qué no aliviar a esta desdichada familia? Tengo los medios y mis riquezas ya no van a tener más uso cuando yo muera.
Siguió al pequeño y entró a aquella escena de miseria, enfermedad y necesidad. Ella abrió la cartera y vació su contenido. Los miembros de la familia estaban a su lado con alegría y gratitud. Identificándose aun más con sus necesidades, la rica mujer dijo: ¡Yo vuelvo mañana, y voy a compartir con ustedes más cosas buenas que Dios me ha dado abundantemente!
Dejó aquel cuadro de necesidad y desdicha contenta de que el niño la hubiera encontrado. por primera vez en su vida comprendió la razón de su riqueza. Jamás volvió a pensar en acabar con su vida, porque no tenía sentido ni propósito.
jueves, 16 de junio de 2011
La frase para meditar del día
las flores
si no puedo detenerme
un minuto a mirarlas y a disfrutar
de sus perfumes?
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martes, 26 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
Buena Semana!!!!
Eran las ocho de la noche, en una concurrida avenida.
Una pareja va retrasada para cenar con unos amigos.
La dirección es en un rumbo que no suelen frecuentar por lo que ella consultó el mapa antes de salir.
Él conduce y Ella le orienta, y le indica que gire en la siguiente calle a la izquierda. Él argumenta muy seguro que es hacia la derecha.
Inicia la discusión y casi al instante Ella calla y Él decide girar a la derecha. En pocos minutos Él se da cuenta de que estaba equivocado. Aunque es difícil, admite que tomo el camino equivocado, al tiempo que inicia el retorno. Ella en silencio le sonríe con camaradería.
Una vez que llegaron a la cita se disculparon por el retraso la noche transcurrió grata y amena.
Cuando habían emprendido el camino de regreso, Él comenta:
-Tú estabas segura de que tomaba el camino equivocado, ¿por qué no insististe para que me fuera por el correcto?
Ella responde:
- Porque íbamos retrasados y el tráfico tan congestionado, que los ánimos estaban calentándose, estábamos a punto de una agria discusión, si insistía más, habría estropeado la noche,
y Entre Tener Razón y Ser Feliz, prefiero Ser Feliz.
Esta historia fue contada por una directora empresarial durante una conferencia sobre la simplicidad en el mundo del trabajo.
Ella utilizó el escenario para ilustrar la cantidad de energía que gastamos sólo para demostrar que tenemos
razón independientemente de tenerla o no.
Desde entonces, me pregunto más a menudo:
"¿Quiero ser feliz o tener la razón?"
domingo, 24 de julio de 2011
sábado, 23 de julio de 2011
viernes, 22 de julio de 2011
¿Aceptás cualquier regalo?
Era un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo.
Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:
"- Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora"- .
El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado. El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:
¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?
El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.
-Por supuesto que no. Contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.
-Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.
-No entiendo a qué se refiere. Dijo el alumno confundido.
-Muy sencillo -replicó el profesor - tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad. Muchacho -concluyó el profesor en tono gentil- "tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el mío."
Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:
"- Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora"- .
El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado. El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:
¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?
El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.
-Por supuesto que no. Contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.
-Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.
-No entiendo a qué se refiere. Dijo el alumno confundido.
-Muy sencillo -replicó el profesor - tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad. Muchacho -concluyó el profesor en tono gentil- "tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el mío."
Cada día en todo momento, tú puedes escoger qué emociones o sentimientos quieres poner en tu corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que tú decidas cambiarlo.
Es tan grande la libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.
jueves, 21 de julio de 2011
¿Desagradecido? ¡NO!
Se cuenta la historia de un pequeño perro que fue golpeado por un automóvil y echado a un lado de la carretera. Un médico, que justo estaba conduciendo por allí, notó que el perro aún vivía, así que detuvo su automóvil, recogió al perro y lo llevó a casa con él.
Descubrió que el perro había sufrido unas cortaduras y golpes de menor importancia. Reviviendo al perro, el médico limpió sus heridas, luego lo cargó hasta el garaje, donde tenía la intención de proveerle albergue temporal.
Sin embargo, el perro se soltó de sus brazos, brincó al suelo y salió corriendo. ¡Que perro más ingrato! -dijo el doctor para sí.
Le causaba alegría que el perro se recuperara tan rápido, pero estaba un poco molesto de que el animal mostrara tan poco aprecio por su suave y experto cuidado.
No pensó más sobre el incidente hasta la noche siguiente, cuando escuchó unos arañazos en su puerta delantera. Al abrir la puerta, encontró al pequeño perro que había cuidado. ¡A su lado había otro perro herido!
Descubrió que el perro había sufrido unas cortaduras y golpes de menor importancia. Reviviendo al perro, el médico limpió sus heridas, luego lo cargó hasta el garaje, donde tenía la intención de proveerle albergue temporal.
Sin embargo, el perro se soltó de sus brazos, brincó al suelo y salió corriendo. ¡Que perro más ingrato! -dijo el doctor para sí.
Le causaba alegría que el perro se recuperara tan rápido, pero estaba un poco molesto de que el animal mostrara tan poco aprecio por su suave y experto cuidado.
No pensó más sobre el incidente hasta la noche siguiente, cuando escuchó unos arañazos en su puerta delantera. Al abrir la puerta, encontró al pequeño perro que había cuidado. ¡A su lado había otro perro herido!
¡Ten buen ánimo! Puede que nunca veas la diferencia que haces en la vida de otra persona, o la diferencia que la persona pueda hacer en la vida de los demás, no obstante, aquellos con quienes compartes en sus necesidades nunca serán iguales.
La frase para meditar del día
honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente,
y asistirlo cuando lo necesite.
Proverbio italiano.
viernes, 24 de junio de 2011
martes, 21 de junio de 2011
Y se vino el invierno...
Hoy comienza el invierno, la verdad
¡¡¡¡QUE FRIO!!!!!!!
Para aquellos que disfrutan del frío, disfrútenlo, a mí personalmente me gusta más el frío que el verano todo sudoroso de Buenso Aires.
lunes, 20 de junio de 2011
La frase para meditar del día
domingo, 19 de junio de 2011
FEliz Dia del PADRE!!!
Para los papás que pasan cada día por éste blog, comenzando por mi Padre Celestial, seguido del maravilloso papá que tengo que me dió la vida, me crió y ahora me malcría. Para los papás amigos y los que pronto lo serán, para todos.
FELIZ DIA DEL PADRE
Domingo Día de Reflexión
Había una mujer de la nobleza, muy rica, que había crecido cansada de la vida. tenía todo lo que una persona pueda desear excepto felicidad y alegría.
Ella dijo: Estoy aburrida de la vida. Me voy a ir al río y voy a acabar con ella.
Mientras caminaba sola, sintió un a pequeña mano tirando de su falda. miró hacia abajo y vio a un niño pequeño, frágil y aparentemente hambriento que le imploraba: Nosotros somos seis. ¡Nos estamos muriendo de hambre! La mujer pensó, ¿por qué no aliviar a esta desdichada familia? Tengo los medios y mis riquezas ya no van a tener más uso cuando yo muera.
Siguió al pequeño y entró a aquella escena de miseria, enfermedad y necesidad. Ella abrió la cartera y vació su contenido. Los miembros de la familia estaban a su lado con alegría y gratitud. Identificándose aun más con sus necesidades, la rica mujer dijo: ¡Yo vuelvo mañana, y voy a compartir con ustedes más cosas buenas que Dios me ha dado abundantemente!
Dejó aquel cuadro de necesidad y desdicha contenta de que el niño la hubiera encontrado. por primera vez en su vida comprendió la razón de su riqueza. Jamás volvió a pensar en acabar con su vida, porque no tenía sentido ni propósito.
Ella dijo: Estoy aburrida de la vida. Me voy a ir al río y voy a acabar con ella.
Mientras caminaba sola, sintió un a pequeña mano tirando de su falda. miró hacia abajo y vio a un niño pequeño, frágil y aparentemente hambriento que le imploraba: Nosotros somos seis. ¡Nos estamos muriendo de hambre! La mujer pensó, ¿por qué no aliviar a esta desdichada familia? Tengo los medios y mis riquezas ya no van a tener más uso cuando yo muera.
Siguió al pequeño y entró a aquella escena de miseria, enfermedad y necesidad. Ella abrió la cartera y vació su contenido. Los miembros de la familia estaban a su lado con alegría y gratitud. Identificándose aun más con sus necesidades, la rica mujer dijo: ¡Yo vuelvo mañana, y voy a compartir con ustedes más cosas buenas que Dios me ha dado abundantemente!
Dejó aquel cuadro de necesidad y desdicha contenta de que el niño la hubiera encontrado. por primera vez en su vida comprendió la razón de su riqueza. Jamás volvió a pensar en acabar con su vida, porque no tenía sentido ni propósito.
jueves, 16 de junio de 2011
La frase para meditar del día
las flores
si no puedo detenerme
un minuto a mirarlas y a disfrutar
de sus perfumes?
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